La casa hoy es un barco, embarcan y desembarcan los hijos. Hay cajas y embalajes que se van y se vienen. Se vienen a decidir otra partida.
Los siento ir y venir a sus vidas.
El oleaje nos acerca y nos aleja, metidos en guerras sociales que aturden y la tiranía ajustando sus correajes.
Tiempos de violencia extrema.
Hablo con mis amigas que salen a marchar por una vida que no te mate la alegría, caminan entre el humo y las balas, con sus guardapolvos a cuadritos... "cuidate". Y "cuidate" me dicen, cuando les digo que en mi pueblo dormido también rugen los ataques, los guadañazos a los que defienden la vida y molestan los Negocios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario