sábado, 29 de octubre de 2016


Conectados sin relación.

 En qué mundo hemos quedado atascados.  En una enorme autopista donde nadie puede bajarse de sí mismo para llegar al otro, que no está demasiado lejos pero sí. Porque lo mira desde la ventanilla, por los espejos, y trata con su imagen capturada, fija o en movimiento, o con la imagen de su voz contestando, no respondiendo, desde otro lugar próximo y lejano a la vez.
Y cada uno con la madeja que teje solitariamente, sin ver las intenciones cambiantes de sus ojos, o los tonos y matices de su voz, las ondas y ángulos de sus movimientos, ni el calor o el temblor, o las huellas de sus lágrimas. Sin sentir la vida cambiante del otro. 
 Los encuentros pueden ser un enorme barullo, o desencuentros directamente. Encontrarse con el otro, después de haber tratado sólo con su imagen editada, producida, desconcierta.
 Sin  embargo, siempre están la opciones. Y uno puede tejer el mundo, probando otros puntos, cuando el punto garbanzo se apelmazó.
 Estoy viviendo ese otro mundo de relaciones con menos conexión y más apretón de manos. Me gusta ese mundo que no se fotografía sonriéndole, ni deja registro interesado. Donde las fotos son el marco, sólo el marco.
 Muchos fotografían alrededor lo que nos pasa, y hasta tendremos que editar estos momentos, pero ahí sólo quedará la obra que imaginamos construida. O los escenarios compartidos. O el gesto, como en las fotos que sacaban los fotógrafos de mi infancia cuando llegaban a los cumpleaños y nos acomodaban durante cuarto de hora, peinados, emprolijados, o asomados transpirando, con dientes desportillados, y finalmente el flash de una toma donde lo que se movió es lo que más se recuerda.
 En eso andaremos, pero el mientras tanto es mi mejor vida.



    

domingo, 16 de octubre de 2016

Ojo de luna



Qué luna

Abre el único y
enorme ojo
que visto
desde abajo
Desde el agua,
ondula y dibuja un perfil
oscilante
una imagen reflejada
espejismo
del que mira sumergido

Desde afuera del agua
ella ve
con claridad
ve conociendo
sabiendo

 Enorme luna
ojo
que viendo desde afuera
del agua
Sabe
lo que el sumergido
sólo imagina ver

Enorme luna
que llevas y traes
las huellas de quien sale
del agua
y busca su mirada
de par en par





lunes, 10 de octubre de 2016

Diversidad cultural


 Estoy viviendo en un país contrariado. Un gigante vivo queriendo ser amarrado y sujeto por un bonsai. Desde hace un mes he vivido hechos innegables que no son noticia ni pretenden serlo, son elocuentes actos de sinergia.
Hace ya un mes, compartía en tres ciudades de Misiones un encuentro de educadores y alumnos que reunió  la mayor cantidad de asistentes en los últimos 10 años. Estudiantes y maestros compartiendo el enseñar y aprender. Lo cerró una emocionada investigadora del Conicet, que salvó las distancias y sucumbió al entusiasmo de estar viviendo lo que se llama utopía en otros lugares de la sociedad.
La semana pasada en el Primer Congreso de Historia Oral para los estudiantes de la Secundaria, con 500 producciones. Estar en comisiones donde muchachs de 12 a 20 años exponían sus investigaciones en los grandes salones de la universidad del norte de la provincia, era tan raro como bueno.
 Recordaba la comisión del 16 de setiembre en Tekoá Arandú, la comunidad mbyá con escuela incluida en sus tierras y caciques "adolescentes", exponiendo sus investigaciones de maestros y profesores decidiendo escribir conocimientos de su lengua oral como autores de saberes que no pueden perderse porque son reserva de conocimientos para la humanidad.  Escrito por ellos mismos, para salvarlos de las interpretaciones foráneas. Su lengua, como todas, tiene formas de decir que son del pensar y del vivir, incomprensibles desde la racionalidad europea que nos educa. Pero esas formas permiten pensar nuevas maneras de vivir y de ser; salvan a la humanidad del agotamiento de paradigmas dominantes y dominados.
 Y también en Pergamino. Los estudiantes organizándose para seguirla en Zárate el año próximo, buscando proseguir con las investigaciones que les despiertan verdadero interés, estudiantes de todo el país y de Sinaloa, México.
  Y este fin de semana las mujeres en Rosario, 90.000!! pudiendo hablar.
  Cómo negar tanta vida en los más marginados. Cómo negarlos.
  La historia y el presente tiene respuestas trágicas. Pero de esas tragedias han salido los conocimientos más reveladores, más persistentes; las cuestiones tratan del fin de la violencia en momentos de violencia encarnizada.

  Hay un pulmón verde que respira, suspira, baila y se alegra mientras estudia. Como las llamas de una fogata prendida para ahuyentar las fieras en un bosque tenebroso.



http://campus.almagro.ort.edu.ar/cienciassociales/historiaoral/noticia/696121/primer-congreso-de-historia-oral






jueves, 6 de octubre de 2016

Crudo


 Trazados de manipulación, sistemas intervenidos, correos que se desestabilizan, amenazas. Estamos donde espías y espionajes funcionan. Sólo basta detenerse y aguzar el oído, trabajan como las polillas, la carcoma, pudren, miran desde lo oculto. La figura tenebrosa del control. Dicho así, parece condición de perseguido. Sin embargo, se ha transformado poco a poco en un sistema de vida, un ordinario modo de comunicarse que impide reconocerlo como instrumento de organización.
 Nada parece más ingenuo que lo que se naturaliza.

 Revueltos en la aturdida y violentada masa, reinventamos acercamientos, hacemos lo que reúne, mantener un fuego sagrado que no es la antorcha de los triunfos. Hay una vida detrás de las guerras y las invasiones, que insiste en ser vivida. 
Quizás el gran cartel del mundo sea "Prohibido insistir".


  

domingo, 2 de octubre de 2016

la mirada que se queda



Cuando la mirada se detiene
sin pensar 
se posa
y reposa en las expresiones
un ser está empezando a ser
querido
sin imagen que conduzca la mirada
y un quedarse viendo estar al otro
su plegarse y desplegarse 
como de viento o de agua

Sin relación alguna
con sus ideas y su modos
de antes y después

en ese durante
donde empieza a ser
un ser querido

Mirando desde el corazón
damos y nos quedamos

Y cuando el tiempo nos mantiene
tan desvelados
que no nos deja quedarnos
y sólo nos presta por ratos-
por pedazos, por retazos
que lucen, combinan, responden-
recuerdan, esperan, intentan...
el corazón no alcanza a mirar-
se desconcierta, desacompasa
no da ni tiene cabida

Con los seres queridos
nos dejamos estar así
escuchándonos
desde los latidos

así ...
sin tiempo