viernes, 24 de agosto de 2018

Imaginando


  Así como quien no quiere la cosa, van apareciendo las partes que faltan para ir preparándole a mis sueños el aliento con que suspiran y aventan la imaginación. Se acercan, no salgo a buscar, aparecen. No selecciono, me seleccionan. No es un nido de pájaros como había imaginado: una laboriosa construcción de palitos, plumitas, ilusiones.

Son circunstancias que requieren lo que re-quiero… Me apartan de la corriente central, del vértigo que se instala en los entusiasmos ajenos, acompaño sin celebrar.
Algo armonioso y bello anda soplando en mis rincones, no tiene definición todavía, pero se siente cerca, en medio de conflictos, desdenes y balas, de tristezas hondas, muertes y violencias. Hay un lugar que iré construyendo vaya a saber dónde todavía, para rellenar con agridulces exquisitos las malas grietas. Para recrear, continuamente, miradas que encuentran  recursos  insospechados de belleza en las irregularidades de la vida .
Belleza de lo que somos en cada momento diferente de la vida, hay bellezas para todos.
No quiero pasar de largo, distraída por un antes o un después







Extraño


Qué extraño es sentir que se extraña a quien no se conoce






domingo, 5 de agosto de 2018

La base del dulce


 He dejado cortezas de naranjas cortadas en gajos, ya había quitado su piel interna blanca,"el amargo". Fueron perdiendo humedad, y antes que comiencen a secarse, las estoy cortando en tiritas finas. El dulce olor anaranjado imprime en dedos y olfato una fragancia desplazada hacia la playa. Se mueve perezosamente, con la jugosidad  densa e inaprensible impregnada en los tejidos todavía blandos, flexibles, no tensos... intensos
 Quedan enroscadas o tendidas sobre el plato de madera, esperando contagiar su perfume antes que se adentre tanto, que haya que sacarlo.


  La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.

 Sería un error pensar que se necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es así. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez.

Clarissa Pinkola Estés