martes, 5 de julio de 2016

Cara y cruz


Escuchar decir diariamente el pensamiento propio, la idea, el descubrimiento de algo que ilumina su imaginación y la despierta. Ver los gestos y los intercambios que produce en los jóvenes la literatura, desmiente las pobres imágenes que circulan sobre ellos-y que ellos mismos se encargan de imitar y corresponder.

Ver con mis propios ojos como veo el entusiasmo o el silencio concentrado por la atención puesta en una obra, es un lujo que nos damos más de vez en cuando que lo supuesto.

Lástima de barullo consumista...!!  de aturdimiento demandante...

Lástima que tanta capacidad aumentada por tantos estímulos, sea atrapada por redes que los alejan del reconocimiento conciente de tantos y tan nuevos recursos para ver más profundo

Maravilloso y perverso crecimiento humano 




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