Este silencio desde
afuera y detrás del vidrio es una hoja en blanco, un renglonazo, una lámina
vulnerable.
Prendo un fondo de
bachata, abro un cuadro en cada ventana, subo el calor del adentro y dejo que
filtren las ventanas el aire tan frío. Asomo mi mitad a la ventana y quedo
respirándome las claras expresiones del día, escucho todo lo nuevo que va
diciendo, llevando y trayendo.
Siguen avanzando las
bachatas de Juan Luis Guerra.
Circulan por la casa
el frío y el calor.
Fue una semana de
Balas de Goma
Del ser sin estar
Del sostener la
insastifacción
Del necesitar seguir
matando bien
La reacción de vivir
Mientras, la bachata
sigue ensayando "el pasito gracia…"
Primero se mata la
gracia, se educa en la fiereza
Se crean los
tensores de lo cursi, lo mejor, lo más y lo menos,
Y se nos instala el
freno de mano de la buena educación,
la que he visto en el rostro de ese muchacho, tan
parecido a mi
en mis primeros
tiempos de sobreculturación ,
cuando un rictus de
desagrado puso punto y coma en un relajado intercambio de gustos musicales
Gustos sin
disfrutes, frutos sin jugos,
Conservas, pasas,
Para guardar y
mostrar
Para tener
Ay el tener…
Tener es atrapar…
Para qué más presas
Para que sigan
necesitándose las balas de goma...
Se mata la gracia
Se orienta la
espontaneidad
para agruparnos en el empezar
a defenderse
Y desde ahí
Del lugar
tenido,alcanzado, construido, reconocido
Se siente el frío ante
el otro que quedó, atrasó, no siguió
se contagió, se
animó de cierta animosidad
No Reconocida por lo tanto no entendida
Balas de goma contra la alegría del ser
se empiezan a fundir desde la cuna
Pero ahora
el clima de la casa
ha permitido que hasta una hormiga
ande esquivando
los pasos de mi lápiz sobre la hoja
mientras los metales y tambores de las bachatas sobreviven todo

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