miércoles, 13 de noviembre de 2024

De aquello que casi ya no importa

 

Hablemos de la ternura, esa que es más amiga de los silencios y los gestos lentos, demorados. Sin bullas, espamentos, poses o voces almibaradas. La ternura no puede fingirse, no tiene una forma, aparece... no se parece, sorprende y relaja. El silencio, los murmullos en los nidos, el saludo que te abraza desde lejos, con los brazos abiertos y los ojos achinados por la sonrisa, que te recibe o te alcanza corriendo.

La risa, la carcajada abierta por el juego que divierte o cosquillea. La risa confiada de los hermosos momentos inolvidables. 

El cansancio auténtico que te espera al final de un día feliz

Cuántas horas de esta vida alimentada por los sentidos y sentimientos, por esa alegría simple que se parece tanto a la libertad, hemos dejado de lado... porque nuestros propios ritmos se han acelerado, y pasan de largo subidos al tren del "progreso", sin ver las estaciones donde nos espera lo que estamos buscando...



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