Había llegado a la caja con un ananá y un repuesto de pilas.
Sólo me faltaba retirar dinero para entregar al comisionista, y me quedaba poco tiempo. Éramos dos personas en la cola, un hombre que llevaba algunas cuantas cosas y que al recibir el ticket, decidió retirar dinero. La cajera era nueva, no mostraba todavía los rasgos del entrenamiento final. Por norma, quien necesita retirar dinero, lo dice antes que se cierre la operación de compra. Esto la confundió un poco, sólo había 1000 pesos en la caja de los 5000 que necesitaba el cliente y porque el hombre se quejó por venir de lejos y la cajera le dio explicaciones... se generó una sumatoria que, generalmente, alimenta enredos. La otra cajera escuchó en el momento que le estaban pagando 4000, y dijo que podía solucionar la situación.
Hice un infeliz comentario en voz alta, sobre que tenía alguna posibilidad que ingresaran los 2000 que necesitaba... Y apenas el hombre lo escuchó, requirió ser atendido como le correspondía porque él necesitaba más dinero y era su turno... Y se reseteó la situación cuando expliqué... que estaban agotados los cajeros automáticos, que era una situación general.
Intervino una supervisora, preguntó qué sucedía y el cliente, inmediatamente, dijo que no le estaban entregando el dinero que necesitaba y no se respetaban los turnos. Las cajeras quedaron balbuceando; drásticamente, la interventora decidió conformarlo y aparecer con 5000 pesos más, le preguntó cuánto necesitaba, y respondió "todo". Todavía con el dinero en la mano, se inicia un proceso de tachado- borrado de operaciones bajo la advertencia de que ese dinero venía del bolsillo del personal administrativo y debía ser recuperado rápidamente.
(... Imaginé que ante esta revelación, el cliente podía volver a abrir sus fauces y querer más, preguntar cuántos bolsillos de los empleados de la empresa podían responder a su necesidad de cincomiles... imaginé a modo de ficción, o de algún cientista que obtenía datos para su tesis dramatizando al estilo teatro del oprimido de Augusto Boal... Todo esto para dispersar mi propia reacción y no empantanar más la cancha 💬)
Había decidido quedarme absolutamente callada de voz y gesto, percibiendo un momento especial tanto por el efecto que podía desencadenar en la situación laboral de las cajeras, como por la escena de lectura que me permitía hacer.
Mientras me estaban despachando, la interventora inició una guardia entre la dos cajas (las únicas en funcionamiento de cuatro, a las cinco y media de la tarde) para que le fueran entregando los cinco mil que debía devolver al empleado prestador.
En simultáneo, mientras yo había estado esperando, envié un mensaje al comisionista que lo resolvió al instante, transformándose en mi prestador...
Y colorín colorado, esta muestra ha terminado.
... o sería así, si yo no viviera estudiando y descubriendo lo reparador que es para mi carácter, llevar las teorías a la práctica como si fueran instrumentos que permiten captar mejor el medio, y reducirme a una falla más en los sistemas deshumanizantes...
...pensando en la historia de esta cadena de meganegocios que se inicia con los protagonistas de las trágicas apropiaciones privadas del territorio que llamaron nacional, con la toma de esas tierras habitadas a las que los prestadores-inversores decidieron condenar con la pluma y la palabra "desierto"...
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