He dejado cortezas de naranjas cortadas en gajos, ya había quitado su piel interna blanca,"el amargo". Fueron perdiendo humedad, y antes que comiencen a secarse, las estoy cortando en tiritas finas. El dulce olor anaranjado imprime en dedos y olfato una fragancia desplazada hacia la playa. Se mueve perezosamente, con la jugosidad densa e inaprensible impregnada en los tejidos todavía blandos, flexibles, no tensos... intensos
Quedan enroscadas o tendidas sobre el plato de madera, esperando contagiar su perfume antes que se adentre tanto, que haya que sacarlo.
La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.
Sería un error pensar que se
necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es así. Se necesita un
corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez.
Clarissa Pinkola Estés
No hay comentarios:
Publicar un comentario