lunes, 9 de julio de 2018

Tantatinta


La mejor escritura
 vivida en el trazo de unos pasos, en la huella del tono o quiebre emocionado de la voz, o la errada palabra que tacha lo pensado con la irrupción de lo sentido.
Jeroglíficos lenguajes en las yemas que recorren los relieves, las tramas, las trampas y las rampas, puntuando, imprimiendo-imprimiéndose, impregnando huellas imborrables.
Hilados de risas y suspiros, silencios y estridencias, temblando bajo luces de faros, lámparas, soles y nubes; y conversaciones rimadas con gestos, sostenidas por hilos invisibles que atraen, retraen, suspenden o distraen.

Un rasguido incipiente, un rasguño involuntario, un desvío en las paralelas rutinarias de vidas que se cruzan, y no quieren, y no pueden
volver al renglón

El borrón despiadado de un impulso,
la salvedad impulsiva de una respuesta encontrada

los puntos suspensivos de la duda,
un gesto interrogante de interpelación
desesperado

y la vuelta de página en cada esquina,
en cada número consecutivo
del minutero
de los latidos





2 comentarios:

  1. Gracias, Jorge. Esta semana estuve leyendo sus poesías, las en verso y la que aparece en sus escritos breves y en las fotos. Seguiré haciéndolo, algo muy afectuoso hay en su melancolía y su generosa sencillez, algo muy sabio

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