miércoles, 25 de noviembre de 2015

Qeriendo


Compañero, dónde estás?

Yo siempre acompañada de la muerte

Ayer me sacó otra vez de la alegría

de la simple alegría de un día de sol

y de un plan organizando

mi futuro laboral

iniciando el fin de mi vida asalariada

celebrando que pueda hacerlo

en medio de tanta incertidumbre

Y cuando estaba  en eso

sólo en eso

y entre grupos escolares

que intentan obtener

con el “siga participando”...

Ella otra vez

golpeando los cristales con su uña

la no muerte

Y me perdí subiendo y bajando las escaleras  de una clínica

entre clínicos enloquecidos

atendiendo el enloquecimiento

de manera enloquecida

Deteniendo lo que no se debe

-lo que no quiere detenerse-

por obediencia a la ciencia

Y volví a mi  casa

a la noche desde la noche


Compañero, dónde estás?

Yo aquí, sabiendo que

hoy tendré que inventar otra alegría

después del mediodía

cuando termine de hacer los trámites de la no vida

cuya tristeza es tan enorme que no puedo decirla

no cabe en las palabras

hago todo llorando.

Y en un salto revivido

retomaré

después del mediodía

mis planes de vida.


Así es, compañero

no lucho más

Luchar  por vivir es ir en contra de la vida

creo que lo entendí

La gran lección está frente a mí

y sufre tanto

y yo sólo queriendo ayudarla a que deje

de sufrir

de luchar.


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