sábado, 16 de noviembre de 2024

Si se trata de "brillar" y sólo ser un reflejo, mejor sigamos "alumbrando"

 

 Tratemos la nobleza, de la dignidad hagamos un repaso. No volveremos a otro tiempo porque el pasado también ha tenido agujeros en estas zonas de espiritualidad.  No digo como evocación mística o nostálgica de un ayer, porque las fotos de nuestrs antepasads reflejan la violencia de su propio tiempo en sus gestos desolados, sino como reserva humanitaria. Y de lo místico, del misterio, habría que considerar lo que no se preserva. Cuando veo fotos de los no natos en su mundo uterino reposando en una mesita con gestos o muecas sospechosamente modificadas por la "tecnología", siento que esa irrupción tiene un precio alto y no en el mercado de ofertas novedosas, sino en una dimensión que no abarcamos, no podemos comprender, porque nos comprende. A pesar de todos los progresos, seguimos teniendo el alcance del árbol en el bosque, hay mucho que nos supera en la naturaleza, sin conocer o conocido apenas...

Ser noble ya está contaminado desde el origen del término, que lo reduce a divisiones sociales marcadas por privilegios... La humildad del latino humilitas, que a su vez tiene la raíz humus que quiere decir  "tierra" en latín. Con respecto a esta consideración, la palabra humildad tiene que ver con nuestra capacidad de aceptar nuestras limitaciones y bajezas. 

 Históricamente fue cambiando hacia la sumisión y el rendimiento, hasta confundirse con la humillación, y la pobreza se quedó con el resto de significado original. Sólo la modestia parece reservar sus virtudes, por prudente y sencilla, y porque no compite con valores del mercado, sus horizontes son otros.

 Y para la dignidad...  nada mejor que las estrofas de Eladia Blazquez, aquí queda sólo una de ellas en "Honrar la Vida"

                           No, permanecer y transcurrir

No es perdurar, no es existirNi honrar la vidaHay tantas maneras de no serTanta conciencia sin saberAdormecida...

 .



miércoles, 13 de noviembre de 2024

De aquello que casi ya no importa

 

Hablemos de la ternura, esa que es más amiga de los silencios y los gestos lentos, demorados. Sin bullas, espamentos, poses o voces almibaradas. La ternura no puede fingirse, no tiene una forma, aparece... no se parece, sorprende y relaja. El silencio, los murmullos en los nidos, el saludo que te abraza desde lejos, con los brazos abiertos y los ojos achinados por la sonrisa, que te recibe o te alcanza corriendo.

La risa, la carcajada abierta por el juego que divierte o cosquillea. La risa confiada de los hermosos momentos inolvidables. 

El cansancio auténtico que te espera al final de un día feliz

Cuántas horas de esta vida alimentada por los sentidos y sentimientos, por esa alegría simple que se parece tanto a la libertad, hemos dejado de lado... porque nuestros propios ritmos se han acelerado, y pasan de largo subidos al tren del "progreso", sin ver las estaciones donde nos espera lo que estamos buscando...



jueves, 7 de noviembre de 2024

Importancia de lo cotidiano

 


Aquí es donde se cocinan las fórmulas, se alimentan, nutren y revitalizan las fuentes. Descacharrar la vida, cuidar, limpiar lo que circula entre nosotrs hasta descubrir archivos ocultos de los sistemas que se interiorizan.

Modelos sociales que afectan nuestra personalidadimpidiendo que el ánimo y el aliento propio se reconozcan a sí mismos, deteniéndose para descansar de un pensar dentro de la correntada que no da pausa... sin reflexionar, podré reencontrar la fuente de mi alegría imbatible?

Ayer apagué la "luz" del celular acarreando imágenes y escenas que trastornan, transforman poco a poco nuestra manera de ser, sentir y actuar, y a nuestra energía sólo como reacción solitaria, alejada de las sinergias.

Siembra de la que se cosechan desánimos y dependencias, discursos completos-que no dan lugar al otro, a lo otro- que no se comparten





lunes, 12 de agosto de 2024

La vida se hace camino al andar

 

Días en borrador...

    al darme cuenta que nutrirse también es nutrir a otrs que me nutren; 

 que imaginando senderos posibles, algunos se hacen invisibles

 y los que siguen estando, se redimensionan. 

 Para seguir el camino y no quedarme "junto al molino" (significado de mi apellido)

 no olvido ese consejo del hombre cargado de años y vida, que subió en

 mocasines por la ladera vertical de una montaña escarpada,

 al darse cuenta que alguien podía estar en peligro.

 Al despedirme con su familia, me dijo: "viaje por todos lados, no se quede, siga

 andando"


 

domingo, 15 de octubre de 2023

DESPEJADOS

 

 Dos piedras sobre mi mesa de trabajo, una gris verdoso y ocre, la otra ambarina, veteada por rasguños y pliegues castaños, salpicada de mica. Una se extiende horizontal y la otra se arrebuja sobre sí misma, tiene el tamaño de mi mano y es la más pesada.

 Diferentes formas y estructuras.  Diferencia que hace a la vida,  diferencia donde nace la vida y con ella perdura. Cada órgano de nuestro cuerpo tiene grandes diferencias con los otros y juntos son organismo de organismos, un sistema que funciona integrando diferencias.

 Y aquí estamos, en el mundo de los..."Sin embargo", contraviniendo, caminando a contramano de mandatos naturales que nos constituyen,  y dando lugar a formas de homologarnos y desconocernos en las diferencias. Combatiendo lo que no entiendo, lo que no soporto, exigiéndome/le que sea entendible y soportable.

 Mostrarse vulnerable, incompleta/o, vivo/a, afectado/a, involucrarse sin alienarse, sin responder a mandatos de masificación: movimientos sociales convocando a masas de desocupados que se autodefinen desde hace décadas como "clasistas y combativos", principios básicos de las tiranías que sostienen el deterioro de sus días, las pérdidas de sus derechos y su condición de desterrados, productos de una sociedad clasista y combativa. Contradicciones que  alimentan los mecanismos más burdos, precarios y bestiales de los sistemas dominantes. Debilitados por usos y costumbres inhumanos instalándose en nuestras zonas de privacidad y creatividad, aturdidos por permanentes construcciones de realidad, de mentiras que se muestran claramente para cualquier mente despejada que escape a espejismos instalados para atolondrarnos y volvernos contra nuestros mismos pares. Chicanas, miradas sesgadas, fanatismos y derrumbes, caminamos entre los escombros de comunidades desintegradas, esquivando idólatras desilusionads. 

 Darse cuenta, ser concientes de esa fuerza irreprimible que surge de la comunidad y nos acerca a lo más importante: la alegría de compartir encuentros, convivencia, espacios naturales y creatividad entre generaciones y culturas diferentes, ejerciendo lo que repara nuestras vitalidades domesticadas y acobardadas por prejuicios, modelos y cargas. 

 Estas dos piedras que no son carga, son presencia silenciosa de la vida que sostiene las estructuras y sustentan nuestro equilibrio. Aferrarnos a logos y hologramas que secan nuestra imaginación y apartan nuestra comunicación con la sensualidad de los entornos naturales, cotidianos, de imágenes sensoriales que guardamos desde que nacemos. 

 Recomponer esa comunicación con las composiciones de un espacio mutante, terrible, alerta, cargado de señales y resignificado, como en los juegos y aventuras de la niñez.   



jueves, 9 de febrero de 2023

Mañana del 1 de febrero

 

Circula un airecito fresco entre puertas y ventanas abiertas al día de sol y brisas

Ha cedido el calor sofocante y perturbador, embravecido por la sequía que reinó por más de tres meses.

Y seguirá haciéndolo en mi terruño polvoriento, despojado del suelo más fértil y agotado por la ambiciones cada vez más concentradas y desligadas de la producción. Nuestros paisanos hablan del campo con el dólar en el pico, como papagayos entrenados para consumirlo. Imposible habitar las chacras, sólo quedan algunas en condición de víctimas, comentando cómo mueren "los animales" frente a sus ojos.

He regresado de amplias regiones de aire puro, cargada del bienestar natural que generan. 

Breves e intensas vacaciones .

Espacios también amenazados por esta rabia destructiva de la belleza que nos comunica con una calidad de vida irreemplazable. La necesidad de apropiar, capturar, controlar, dominar... por encima de todo.




miércoles, 3 de agosto de 2022

Cambios perceptibles

 


Dice el humo niebla pegajosa "están quemando las islas" los humedales


La oscuridad permanece más tiempo del iniciado por el lento bello cambio de 

estación que ya estábamos disfrutando desde los primeros días de julio. 

Lindo compartir expresiones imágenes del cómo cambiaba la luz, cómo la 

sentíamos temprano (como ahora, mientras escribo) día a día haciéndose más 

brillante y demorando minutos + del irse apagando.


Hasta que comenzó esta niebla a descargar una pátina grasosa mugrienta, 

agrisando superficies metálicas y los vidrios, empañando los verdes mojados,

oscureciendo baldosas y las piedras... y la luz... resignando el amanecer 

mutilado, sin los sutiles tornasoles desperezándose en el horizonte que renace 

otra vez, para irrumpir en reflejo meridiano cuando el humo vaya despejando...

Ocupando quemando vida... trastornándola a territorio posesiones...


Paisajismos financieros. Naturalezas muertas colgando en los muros de la quema


 Y

 desde los aleros en los techos

 cae

 gotea

 chorrea

 su humedad grasosa

 una niebla que llora






miércoles, 1 de junio de 2022

Leído en pandemia

 


Aprende a no retroceder ante lo grande y poderoso, lo cíclico, lo imprevisto, lo inesperado, la vasta e inmensa escala del tamaño de la naturaleza, lo raro, lo extraño y lo insólito.

                                                    Clarissa Pinkola Estes


En un libro que recupera nuestra capacidad de leer la vida metafóricamente, y en los signos de todo lo viviente a lo que estamos integrads

Que la literatura no es grande ni pequeña, mayor o menor, que todo lo dicho y apalabrado está jerarquizado sólo para condicionar 

y someter 

nuestra manera de pensar y sentir

Que pueden aparecer complejos e innumerables

intentos de apalabrarlas

revelando nuestras infinitas 

formas

          de mirar y expresar los mundos

aunque no podamos entenderlas








Escritos en pandemia 2

 


Abarcan y ocupan espacios

para modelarlos

                               No saben

                               ni quieren

                               saber

cómo se construyen 

                             con el otro

                                              otras formas

                               a veces impredecibles

No conversan, 

                    ordenan escuchar

     No escuchan

     No dialogan

     No dan lugar- sólo lo permiten


                                  Y si encuentran resistencia

                                           la condenan





Escritos en pandemia 1

 


 relación de las olas y la playa

que se juntan           y             separan 


                                       en constante movimiento

que las hace ser

        ola 

               que necesita entregar su bravura a la playa 

para descansar del mar


    playa

              que sin olas

dejaría de explayarse






viernes, 31 de diciembre de 2021

Balance de sistemas y creencias

Estamos siendo, más que nunca, un amasijo de cuerdas y tendones, un revoltijo de polvo y lentejuelas...

Debemos creer y descreer por obediencia, anularnos para aceptar destrucciones a cielo abierto, y creer nuevamente (si se hubiera dejado de hacerlo) en sacrificios humanos, dioses, en víctimas "propiciatorias", en el asesinato de ls inocentes, y que ls niñs... dejen de estar protegids por tribunales que protegen abusadores....

Estoy sintiendo las tripas de subsuelos destruidos para sacarles lo que queda entre sus tejidos más sensibles a efectos sistemáticos. Caminamos por campos minados. Vientos de fuego queman pulmones planetarios. Sobre el océano, otra vez amenazado, se están firmando tratados para succionar del fondo marino de nuestra costa atlántica el jugo oleoso que combustiona las sociedades más voraces

Mientras se organizan brigadas salvavidas, se consolidan tratos con productores y reproductores de megaempresas generadoras de más y más cepas infecciosas.

Qué balance del año puede ser este, si no digo que la belleza de la vida viva todavía existe y se presenta tods los días maravillosamente.  A veces asusta por ser tan diferente a esas lógicas deshilachadas pero poderosas, con las que sostenemos nuestros pensamientos más afines, más tribales. Mientras los clanes nos acostumbran, algo de nuestras percepciones vitales más dignas de confianza nos avisa, nos alerta, nos llama.  A veces podemos responder y la corajeamos hasta el límite, que vaya saber cómo se manifiesta, y podemos disfrutar sin artificios ni pastillas para no soñar, que son las mismas ofrecidas para hacerlo...

No pierdo de vista la vida viva, puedo hacer con otrs, y deshago cuando no puedo...



sábado, 11 de septiembre de 2021

Bieneducados

 


En el mes en que brotan la semillas 

                                        En la semana de sembradores y sembradoras


En este fin de semana electoral

encuentro una grabación guardada:

                                          Y la elijo a ella, a Liliana Gonzalez

                                               La Chiqui - Maestra de la vida 

                                           Porque no da lo mismo ver que mirar

                                                      

                                                        Volver a Mirarnos 


                                                 https://youtu.be/NrElYgJzwqY



sábado, 19 de junio de 2021

Parece

 

que estamos alimentando una versión de humanidad creadora de universos artificiales, decidida a reemplazar la versión natural a la que arribamos hace muy poco tiempo geológico, para tanta ínfula.
El futuro está visible para esa parte de humanidad, y sólo hay que operar sobre lo imprevisto suprimiendo, eliminando, como en los teclados y comandos.
Las actitudes cotidianas ya responden a esto, te imagino-me imagino-lo imagino, me edito-te edito-nos editamos, y nos tratamos desde nuestros perfiles imaginarios... 
Relaciones en verticalísimas cápsulas asépticas, del que más o mejor, al que menos y poco o nada materialmente virtualizado; y cuando alguna imperfección natural salpica la foto, saltan maquillajes benevolentes y aparecen variedades ancestrales de fiereza que ya figuran en las enciclopedias de la historia universal.

Hay muchos hartazgos manifestándose por ahí, para salir de las nubes en las que estamos viviendo, necesaria e innecesariamente.

Como el de la mayoría, el mío comienza siendo nostálgico. Recuerdo con añoranza mi Citroen3CV,
comprado cuando empezábamos a salir-entrando al nuevo siglo, y disfrutado 14 años para trasladarme en las zonas próximas sintiendo la naturaleza, atravesando las heladas y los paisajes escarchados de las mañanas tempranas, aventando el calor feroz de los veranos, descapotado y abierto al afuera hasta incomodar al lego. El citro nunca falló, garantizaba siempre alguna aventura, y estaba dispuesto allá donde otros autos confortables retaceaban, todo terreno para compartir; "Profe, podemos tunearlo, qué lindo está..." "Si todos aprueban, para la primavera siguiente..."
Recuerdo especialmente los mensajes alegres que recibía cuando superábamos algún escollo con el coche rana por falta de otros motores disponibles, atravesando campos, zanjones y algún barrial. 
Hasta que lo vendí, porque necesitaba ampliar mis circuitos por ruta y no daba para enormes diferencias de velocidades y reacciones. Hace tres años lo compró alguien que sabía reconocer su valor, disfrutarlo y cuidarlo.

No hay atrás y adelante para la vida, no atrasa ni adelanta, es sinuosa, genera deltas por arrastre, y lo que falla quizás nunca falle o lo haga cuando menos lo pensamos.

Quizás... esta otra humanidad que disfruta con "poco", con todo lo creado en el mundo anterior a nosotros, sin querer modificarlo para reemplazarlo por un imaginario, esté siendo llevada también  a otra utilitaria deshumanización imaginada... imprevisible...






jueves, 29 de abril de 2021

Otra vez

   

Te vi

como deseo ver  o

imaginar a las personas

andando en cualquier bici

con remeras estiradas

o con las manos abiertas

cansadas de dar...

Te vi en una foto

que se sigue quedando todo el mes

con tu imagen desolada 

por la desvastación


Me gusta ver

el lado luminoso de los seres

por defecto

ingenuidad?

ver más alla de la arrogancia 

y las torpezas

Y seguiré viendo así 

con un coraje desencantado


Todas las poses caen 

bajo esa luz

que alimenta la alegría de vivir

recupera de tránsitos mezquinos

y cañerías obturadas 

por un sistema civilizatorio 

que se derrumba 

ruinosamente


 


jueves, 1 de abril de 2021

Malvinas

 

 ...Guerra de Malvinas...

Jamaica Kincaid dice en "Cuando vi Inglaterra por primera vez"

  El espacio entre la idea de algo y su realidad es siempre ancho, profundo y oscuro. Cuando más tiempo permanecen separados idea de algo y realidad de algo, más ancha se vuelve la anchura, más profunda la profundidad, más espesa y oscura la oscuridad. Al comienzo el espacio está vacío, no hay nada en él, pero se llena rápido de obsesiones y de deseos o de odio o de amor; a veces de todos ellos, a veces de algunos de ellos. La existencia del mundo tal y como yo lo conocía era consecuencia de esto: idea de algo por aquí, realidad de algo por allí lejos, bien lejos. Estaba el tal Cristóbal Colón, un hombre más bien antipático, un hombre desagradable, un mentiroso (y desde luego, un ladrón) rodeado de mapas y de estrategias y planes, y estaba la realidad al otro lado de aquella anchura, aquella profundidad, aquella oscuridad. Se obsesionó, se llenó de deseos, después vino el odio, el amor nunca fue parte de aquello. Por fin, su idea se encontró con la tan ansiada realidad. Nadie se acuerda nunca de que la idea de algo y su realidad son a menudo dos cosas totalmente diferentes, por lo que cuando se encuentran y se dan cuenta de que no son compatibles, la más débil de las dos, idea o realidad, muere. Aquella idea que Cristóbal Colón tenía era más poderosa que la realidad que se encontró, así que fue la realidad que se encontró la que murió...

No sé qué de la idea de patria sobreviviente, llegó a injertarse en el patrioterismo guerrero que mató a los sacrificados en Malvinas, mató sus cuerpos, sus horizontes, sus ideas...

Un documental de Ana Fraile y Lucas Escavino (2021) Buenas noches, Malvinas, transmite el desconcierto de los que hablan y la desolación del protagonista que aparece al final y apenas dice, como la mayoría de las víctimas en esta guerra.

La colonización que hace conciente, vive y expresa Jamaica Kincaid, es auténtica y se diferencia mucho de otros escritores como Cortázar, que no se reconoció cuando "En las puertas del cielo" describe a los "cabecitas negras". Como gran escritor logra comunicar sus ascos pero sin darse cuenta, sin verse en esos otros, apenas separado por su apariencia, y tan cerca en sus pretensiones europeístas, como en las de clase que describe con saña y burla repugnantes. Desorientado por hábitos que instalan las maneras de ver el afuera con agrado y el adentro como una nada, huyendo de lo que aprendió a rechazar, buscó refugio en las madres patrias y terminó abrazando revoluciones latinoamericanas. 

 Descendiente de esclavos, Jamaica estuvo más cerca de esa amnesia forzada, que obliga a olvidarnos y a imaginar un espacio que no conocemos.



 

viernes, 26 de marzo de 2021

La vida viva

 


 Cuando intento volver a la vida, ese lugar renegado por los escenarios que se imponen cada vez con más prepotencia, y despejo las malezas de contradicciones preestablecidas, y me limpio las broncas como si me hubiera caído en un charco asqueroso (porque son mías y si decido rabiarlas también puedo decidir sacármelas de encima lo más pronto posible), y salgo dispuesta a seguir entera; cuando puedo hacer esto, reencuentro síntomas vitales en escenarios muy diversos. 

 Síntomas vitales. Huellas de originalidades relegadas a diferencias. Veo la desolación de personas que viven luchando por la vida, porque aman la vida en todas sus formas. 

 Y cuando digo amar no hago postal. Hablo de condenas y conmociones. Condena de seguridades, de maneras propias de ver y sentir que pueden salirse de sí, de mí, de lo acostumbrado, conocido, previsto, para poner en juego las posibilidades de encontrarse con lo que parece y no es, con lo vulnerable. Con otredades de lo encontrado, que no resultan de lo previsto 

 Espléndidas dimensiones del mundo sensible reduciéndose a réplicas ensimismadas, a proyecciones de lo mismo, del sí mismo, repeticiones, reservas, reducciones... páramos



 

 

domingo, 7 de febrero de 2021

Nocturno y mágico

 

 Es noche. Sentada en una zona del patio donde una apertura especial va sobreviviendo a la edificación vertical y mantiene su panorámica despejada, un largo collar de luces en movimiento se desplaza de sur a norte. Satélites, me informan. Pájaros metálicos que no emocionan, incomparables a las bandadas de siriríes reflejándose en las luces como espectros silbadores. 

"No te dejes más venceer...al aaalma hay que darle de comeer..." Elena Roger compensa 

 De cara al cielo oscurísimo y despejado, imagino itinerarios de salida a estos bloqueados tiempos de propagación en clave de miedos, amenazas y cielos irrecuperables. Imagino liberaciones posibles e imposibles que girando en círculos cada vez más ciegos de persecución, van quedando mareadas y confundidas hasta ir volviéndose realidades que son y están reparando ilusiones, sensaciones de libertad

...La bicicleta blanca...flaco, no te pongas triste, todo no fue inútil, no pierdas la fé, que en un cometa con pedales, dale que te dale, yo sé que has de volver... sigue la maravillosa Elena

....Ciudades, fundadas para odiar. Ciudades tan altas ¿para qué? Ciudades, cadáveres de pie. Ciudades, al polvo volverán... del polvo volverán

 Y salgo del misterioso espejo oscuro hacia el interior iluminado a buscar, siguiendo el rastro de la música, esa belleza producida en escenarios teatrales que se están haciendo para verse desde afuera, volviéndose anfiteatros. Y aún perdiendo la intimidad, proximidad y embrujo de la sala teatral, a pesar del no estar estoy, disfrutándolo. 

      Sus ojos empapados de cemento y vértigo ...                                                                                                                                                                                           Mágico poder del arte






sábado, 19 de diciembre de 2020

En una mesa de examen

 

 Baldomero fue médico rural en el sur pampeano, poeta y catedrático, que nació a fines del siglo XIX en el Barrio de SanTelmo, lugar de origen de una epidemia en la ciudad de Buenos Aires, todavía  recuperándose de los estragos de la fiebre amarilla e instalando un plan de salud pública que generó la primera red de agua corriente. Entre una familia de comerciantes españoles que lo habían llamado Baldomero Eugenio Otto (y creo que del Otto surgió el Friedt) y decidieron volver a Europa antes que terminara el siglo, y así, cuando tenía 6 años llegó a la Cantabria española a vivir su escuela primaria y secundaria. 

  Este poema de Baldomero acompañó varias de mis clases en tiempos del retorno a la democracia de los 80.

  En estos días, estuve compartiendo una mesa de examen sin bolillero, pero cargada de las viejas premisas que el poeta transforma en imágenes inolvidables por su belleza metafórica, en esa luz que cae sobre colores y sabores dulces y cálidos. Hoy siguen existiendo jóvenes viejs y adults que nacieron viejs, que sólo consumen el progreso industrial de los siglos, y no pueden ver ni sentir las corrientes cálidas de encuentros entre lo que se ignora y lo que comienza a ser.


  Un aplazado       

   Habla Friedt

De pronto, como un breve latigazo,
mi nombre, Friedt, estalló en el aula.
Yo me puse de pie, y un poco trémulo
avancé hacia la mesa, entre las bancas.
Era el examen último del curso
y al que tenía más miedo: la gramática.
Hice girar resuelto el bolillero
Las dieciséis bolillas del programa
resonaron en él lúgubremente
y un eco levantaron en mi alma.
Extraje dos: adverbio y sustantivo.

Me dieron a elegir una de ambas
y elegí la segunda. —¿Y qué es el nombre?
díjome uno y me asestó las gafas.
Sentí luego un sudor por todo el cuerpo,
se me puso la boca seca, amarga,
y comprendí, con un terror creciente
que yo del nombre no sabía nada.
Revolvía allá adentro, pero en vano,
me quedé en absoluto sin palabras.

Y empecé a ver la quinta en qué vivíamos:
el camino de arena, cierta planta,
el hermano pequeño, mi perrito,
el té con leche, el dulce de naranja,
¡qué alegría jugar a aquellas horas!
Y sonreía mientras recordaba.
—¡Pero señor —rugió una voz terrible—,
el nombre sustantivo, una pavada!—
Tiré a la realidad: sobre la mesa
los dedos de un señor tamborileaban,
cabeceaba blandamente el otro,
el tercero bebía de una taza.

Hacía gran calor. Yo tengo una
cara redonda, simple, colorada,
los ojos grises y los labios gruesos,
el pelo rubio, la sonrisa clara.
Yo quería jugar, no dar examen
darlo otro día, sí, por la mañana...

Se me nubló la vista de repente,
los profesores se me borroneaban,
adquirió el bolillero proporciones
gigantescas, fantásticas,
oí como entre sueños: Señor mío,
puede sentarse... —Y me llené de lágrimas.

                                                       Baldomero Fernández Moreno


 Este año también conocí personas que sienten y piensan la vida poéticamente, alguns rimando y otrs encantándose nomás. Seres esenciales

 

 



miércoles, 16 de diciembre de 2020

En el supermercado

 

 Había llegado a la caja con un ananá y un repuesto de pilas.

 Sólo me faltaba retirar dinero para entregar al comisionista, y me quedaba poco tiempo. Éramos dos personas en la cola, un hombre que llevaba algunas cuantas cosas y que al recibir el ticket, decidió retirar dinero. La cajera era nueva, no mostraba todavía los rasgos del entrenamiento final. Por norma, quien necesita retirar dinero, lo dice antes que se cierre la operación de compra. Esto la confundió un poco, sólo había 1000 pesos en la caja de los 5000 que necesitaba el cliente y porque el hombre se quejó por venir de lejos y la cajera le dio explicaciones... se generó una sumatoria que, generalmente, alimenta enredos. La otra cajera escuchó en el momento que le estaban pagando 4000, y dijo que podía solucionar la situación.  

 Hice un infeliz comentario en voz alta, sobre que tenía alguna posibilidad que ingresaran los 2000 que necesitaba... Y apenas el hombre lo escuchó, requirió ser atendido como le correspondía porque él necesitaba más dinero y era su turno... Y se reseteó la situación cuando expliqué... que estaban agotados los cajeros automáticos, que era una situación general. 

  Intervino una supervisora,  preguntó qué sucedía  y el cliente, inmediatamente, dijo que no le estaban entregando el dinero que necesitaba y no se respetaban los turnos. Las cajeras quedaron balbuceando; drásticamente, la interventora decidió conformarlo y aparecer con 5000 pesos más, le preguntó cuánto necesitaba, y respondió "todo". Todavía con el dinero en la mano, se inicia un proceso de tachado- borrado de operaciones bajo la advertencia de que ese dinero venía del bolsillo del personal administrativo y debía ser recuperado rápidamente.

 (... Imaginé que ante esta revelación, el cliente podía volver a abrir sus fauces y querer más, preguntar cuántos bolsillos de los empleados de la empresa podían responder a su necesidad de cincomiles... imaginé a modo de ficción, o de algún cientista que obtenía datos para su tesis dramatizando al estilo teatro del oprimido de Augusto Boal... Todo esto para dispersar mi propia reacción y no empantanar más la cancha 💬)

 Había decidido quedarme absolutamente callada de voz y gesto, percibiendo un momento especial tanto por el efecto que podía desencadenar en la situación laboral de las cajeras, como por la escena de lectura que me permitía hacer. 

 Mientras me estaban despachando, la interventora inició una guardia entre la dos cajas (las únicas en funcionamiento de cuatro, a las cinco y media de la tarde) para que le fueran entregando los cinco mil que debía devolver al empleado prestador.

 En simultáneo, mientras yo había estado esperando, envié un mensaje al comisionista que lo resolvió al instante, transformándose en mi prestador...

Y colorín colorado, esta muestra ha terminado.

... o sería así, si yo no viviera estudiando y descubriendo lo reparador que es para mi carácter, llevar las teorías a la práctica como si fueran instrumentos que permiten captar mejor el medio, y reducirme a una falla más en los sistemas deshumanizantes... 

...pensando en la historia de esta cadena de meganegocios que se inicia con los protagonistas de las trágicas apropiaciones privadas del territorio que llamaron nacional, con la toma de esas tierras habitadas a las que los prestadores-inversores decidieron condenar con la pluma y la palabra "desierto"...


 

viernes, 4 de diciembre de 2020

 


Un no lugar es por donde ando serpenteado.

Cada presente ya fue, no quiere seguir siendo. Resistencia no es, quizás sea lo contrario. De resistir sé demasiado como para confundirme. 

Vaya a saber qué es lo que viene siendo...

Me harta un cansancio de ver y ver la peli de lo que estamos haciendo como si quisiera adaptarme, y sé que no. Pero me entretengo, atisbando que algo surja de la rotativa como un defecto, una falla en la monotonía y una señal para la creación, para la conmoción. A veces creo verla, y tengo que seguir creyendo para mantener un estado de encuentro con la vida auténtica. Suelto las rutinas de lo que debo y me quedo con las plantas y los bichos, y el viento y las nubosidades, y el sol espléndido, o el frío después de un intenso sopor mesopotámico, o las tormentas que frenaron una sequía y van y vienen como abriéndose paso. 

 Reinicié la quinta del abuelo, suspendida en un eterno interrogante de proyectos inválidos que nunca pude compartir más que como fiel compañera. Es un tiempo para esto, sostenido por la onda verde, y dar una mano a necesidades de los que quedaron en las banquinas, aunque como en la fábula del zorro y el quirquincho todo lo haga con la desconfianza necesaria para no abandonarlo: vivo en un feudo empresarial gloabalizado. Mi naturaleza es quirquincha, y he aprendido de las zorrerías que despierta mi quirquinchez. Valoro al zorro, sobre todo por sus desmañadas maneras de componerse y descomponerse, de eso algo aprendí (previa evaporación de la humareda de orgullo que signó mi educación) 

  Ya estoy cansada de "jugar a las casitas" con las modas. Resulta que ahora se usa valorar las flores silvestres y las gramíneas, y está siendo la oportunidad de compartir lo que siempre me han combatido: esa forma detenerme en la belleza de lo simple, de encontrar olores y expresiones mínimas de lo espléndido, lo excepcional. Ver lo extraordinario en lo ordinario me hace sentir libre. Lo aprendí con mi padre, se detenía ante lo minúsculo y lo saludaba, no pasaba de largo. Por eso, no me deslumbran las grandes catedrales ni exhibiciones lujosas. Veo vulgaridad hasta en lo más estilizado. No logramos superar la increíble creación original del mundo natural. 

Sí me divierte la hechura humana no pretenciosa, la que sale cantando y se expresa con intensidad, desprolijamente. Me apasiona esa vida descalza y adornada de colores y expresiones alegres, que puede reírse de sí misma y rechaza la burla y la impostura. 

Estas son cosas serias de la vida, todo lo demás es humo y espanto, pompa y circunstancia,  "...es verdad/ pues reprimamos esa fiera confusión,/ esa furia, esa ambición,/ por si alguna vez soñamos/ Y así haremos,/ pues estamos en mundo tan singular,/ que el vivir sólo es soñar/ y la experiencia me enseña/ que el hombre que vive sueña lo que es/ hasta despertar..."

 Me hice cargo de conservar y transmitir esta herencia; lo he disfrutado siempre en la intimidad, ahora juego a hacerlo en lo público. Pero ahí no pueden suceder cosas tan hermosas como cuando en un viaje a visitar a los hermanos con mi hijo niño, gastamos el dinero que llevaba para comprar un celular en un telescopio que se nos cruzó maravillosamente, y volvimos felices. Todavía hoy, cuando nos reunimos, el telescopio nos acompaña. Yo no tenía celular y me quedé con uno viejo de otra persona. 




lunes, 28 de septiembre de 2020

Cambios

 

"La luz ubicua recién descubierta es serena y silenciosa, ruidosas son las sombras y la 

oscuridad. La luz apoya su mano en mi espalda. No me doy vuelta porque desde hace 

mucho, mucho tiempo, reconozco su tacto. Es lo que primero vimos y nunca nombramos"

       Así dice John Berger  en  La recuperación de la mirada. Percepción de un ojo sano.


 Ando buscando nuevamente sus libros, quiero tenerlos para reconectarme con ese estilo 

de escribir como conversando con lo que siente o piensa, relata, reflexiona y asombra, 

trastorna y descubre mundos con otras posibilidades conviviendo bajo el barniz 

de simplificaciones o sobrevaloradas interpretaciones.

Descongela la interacción del tiempo y los espacios, y sus paisajes están vivos. 

Demuestra una contemplación que no toma distancia, que nos acerca a la vida 

en movimiento, a sus historias y misterios, a sus silencios ruidosos.


 Esto me devuelve a la lluvia torrencial del viernes a la noche, vientos y aguas enredándose

y desenredándose durante horas, festejando la respuesta primaveral a sedientas esperas,

tras algunas lluvias mezquinas de chubascos que eran chascos. 

Esta lluvia estuvo siendo un estreno primaveral durante todo el día, viento y agua entre  

truenos y relámpagos, rebalsaban cañerías, tiraban plantas, hojas, y dibujaban remolinos en 

almácigos y matas.

Cuando despierto y levanto las cortinas, la salida al patio era una pileta. Arremangándome 

la ropa y descalza, entré al agua helada y seguí disfrutando de caminar así a lo largo del

patio que había generado este invierno una mullida cobertura verde, sin rastrillo ni cortes

que impidieran desplegar hojas nunca vistas con ese volumen y crecimiento.

Anduve casi toda la mañana recuperando lo que pude, aspirando olores acres y musgosos, 

retirando fácilmente las yerbas invasoras, redistribuyendo fuerzas y respiros.

El rosal que había crecido amarrado a la palmera, no sobrevivió  por sí solo a las sacudidas

furiosas del frondoso ramaje que había generado en lo alto. Toda la planta quedó 

extendida a lo largo del sendero, pero algunos gajos menos pretenciosos volverán a crecer.


Siempre me gustaron las tormentas de este tipo cuando no alcanzan tanta violencia que 

impida disfrutarlas. Uno de los escenarios que revela el poder y la belleza de lo creado 

sin nuestra intervención. La renovación del aire, y la vuelta en calma, reinician los ritmos 

regulares, pulsos, respiraciones, pasos, voces y cantos, los bullicios, graznidos, aleteos, 

chillidos, murmullos, lo esperable.

Energías transformadas  




                                                                                                  


sábado, 11 de julio de 2020

Cantar con Sentido, una biografía de Violeta Parra. Cortometraje


Hoy temprano, un día luminoso y muy frío me dejó de pie junto a la pava que calentaba para los amargos que me despiertan, despejan la modorra. Pero este frío que amodorra amorosamente cuando llegan inviernos como el que estamos conviviendo en cuarentena, hoy me activó. 

Inviernos crudos, diría mi abuelo mientras se calzaba las botas de goma para salir temprano a la quinta, y yo desayunaba en la cocina al calor de las hornallas de fundición un mate cocido con pan, galleta casi siempre, o algunos buñuelos o tortas fritas del día anterior, que la abuela reactivaba en el hornito de "la económica". Volvía el abuelo con unos manojos verdes entre sus manos callosas de estibador, y salíamos a buscar la leche a las chacras. Íbamos a pie, cruzando las vías pasábamos por el enrejado de madera de la Estación Todd, y de ahí a unos 4 kms entrábamos en el tambo de los Ormaechea, dejábamos la botella vacía, y nos volvíamos con otra todavía caliente, recién ordeñada.
 Cruzando la ruta (durante muchos años "el macadám" que recordaba al constructor Mac Adam) entrábamos a comprar el diario en un lugar que hoy sería un quiosco, donde se bajaban junto con los diarios y revistas, las encomiendas que llegaban al pueblo. Y por la misma vereda, la galleta para uno y dos días más, en "Lo del flaco". Así volvíamos, y yo me quedaba a dibujar y pintar en la mesa de la cocina, sintiendo el continuo trajinar de la abuela  mientras progresaba su riquísima comida; y junto a la ventana que daba al terreno donde El Negro, el caballo del abuelo, me miraba pintar hasta que algo lo sobresaltaba y dejaba ausente, con las orejas tiesas.

  Pero hoy no me levanté con esos recuerdos, me llegan mientras estoy escribiendo. Hoy apagué la radio que sólo rumiaba desesperanzas, y me quedé escuchando un festín de gorjeos y cantos que parecían primaverales, entrando por las claraboyas y ventanas. Como si eso fuera poco y no hubiera durado tanto como para alentarme la energía e hinchar las velas, encuentro azarosamente, una producción audiovisual maravillosa... 

 El arte que hace ver lo hermoso entre la pobreza y el dolor, y que descubre la infinita belleza escondida en la sencillez de formas originales, auténticas, cotidianas, es El Arte para mí.
 Durante años y por obra de bien intencionadas herencias en mi educación, he tolerado, aprendido y sentido, sólo por importante, lo conservado por museos, reconocimientos y sacralizaciones culturales. Pero hubo otros aprendizajes a los que se da menos importancia, y Aquellos son hoy para mí restos fúnebres de la vanidad mundana con que los poderosos sellan, lucran y lacran con insaciables ansias de dominación. 

 ...La alegría que me transmitió esa biografía de Violeta Parra 
audiovisualmente plástica
artística desde todos los ángulos
sólo lo logra el amor que atraviesa todas las dimensiones
y te sorprende con lo inesperado y lo vulnerable
lo sutil e inabarcable 
lo incomprensible pero inmensamente disfrutable
de nuestra paradójica composición humana

 Y tenía que ser con la increíble Violeta




miércoles, 27 de mayo de 2020

Y sucede en cuarentena

cuando mucha gente no tiene qué comer...

Hoy a la mañana estuve leyendo noticias de la semana, lo hago dos o tres veces para no quedar guionada. Un hecho del domingo pasado en Cañuelas, dejó registrado un contrataque feroz en nuestros cotidianos espacios de convivencia. Tres jóvenes que atravesaban un campo para llegar a otro y cazar liebres (no llevaban armas), fueron embestidos por una enorme camioneta rural. Uno de ellos murió en el acto arrollado por las ruedas traseras y delanteras de la mole, tenía 16 años. En el acto también, el conductor bajó, dijo que se lo llevaran, volvió a subir al vehículo y regresó a su casa. La familia de la víctima llevó al pueblo su cuerpo sin vida.  
Relacioné con una declaración del vecino de mi ciudad al que le habían robado unos pájaros del jaulón donde los tiene apresados: algo así como acá nos conocemos todos, se va a saber quienes fueron... y uno a veces anda distraído por las ruta y se los cruza, vio? 
Lo decía frente a un micrófono, y los periodistas siguieron lamentando la mala suerte del pobre M al que le robaron dos aves "de colección"...  Hace unos días atraparon "a los pajarones", así figura en las noticias del pueblo.
No sé si lo hicieron para cuidarlos de las distracciones de M o para cumplir con su deber.

De esos propietarios tampoco sé si el paisaje que se están pintando para vivir ya se los devoró y no tienen conciencia del monstruo que están alimentando dentro suyo.

Los tiempos de la cólera, de la peste, muestran una brutalidad imparable, ciega, del Polifemo que herido en el único ojo que la borrachera de progreso le dejó, ha perdido la noción de su verdadera identidad: ser hijo de Nadie 








lunes, 25 de mayo de 2020

el espejismo de intentar ser uno mismo



Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

 Hoy, un perfil solicitado para un trabajo y una amiga intentando que la ayude a definir su rumbo, dejaron huellas. Se caen los muros, suceden cosas impensadas en este paréntesis que se alarga y nos sigue poniendo a prueba de una manera que no podemos prever. Quién puede discutir hoy lo que es el capital cultural, lo que te permite sostener y dialogar con aquello propio que se rebela, o se te revela, y hacer algo que le dé sentido. Pero un sentido que lleve a defender lo común... hoy más propio que nunca, ya no suena romántico y volado, está despertándonos a gritos, "quiénes son Ellos? dónde está esa Otra orilla que nunca imaginaste tener tan cerca? "

 Cada vez que se inicia una discusión, dura poco. Todo lo sabido, lo dicurseado, nos está molestando. Escuchar ideas plenas, claras y concientes de la realidad alterada con la que estamos conviviendo, es extraño, revitalizante 












...no rozaron ni un instante / la belleza...


Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...

 Después de una ceremonia de la Pacha en agosto del año pasado, de una manera inenarrable, que sólo puede relacionarse con la presencia de un padre que venía a agradecerle lo que había logrado con su hijo y me tomó la mano en la ronda del ceremonial, todo empezó a cambiar aceleradamente en mis rutinas. Dejé de hacer e inicié, cambios impensados. Sólo me daba cuenta a través de lo que sucedía con la ropa, me ponía encima lo que fuera, podía ser siempre lo mismo o lo que se me cruzara (vestirme es para mí el placer de elegir en lo poco o más o menos, aquello que me hace bien por su color o su textura desde que comienza el día) También en las comidas, podía estar sin comer si me concentraba en lo que me gustaba, sin rutinas, y recuperaba el apetito cuando pasaba la concentración. Esto  último sólo me había ocurrido en momentos graves de la vida. Dejé que todo lo raro sucediera sin asustarme, y meses después, entendí lo  que significa cambiar la piel de las cosas...
 Hay belleza en dejarse llevar por hilos invisibles que atraviesan ambiciones y poses, orgullos, miedos, ridículos, entregar y renunciar a logros para alejarse de lo prometedor, de lo mentido, para disfrutar de lo nuevo. 






La belleza


 A principios de abril, anduve buscando una canción que lograra sintetizar mi relación rara con la historia y la poesía. Y encontré La Belleza de Luis Eduardo Aute. 
 Supe después que, en alguno de esos días, el poeta de la música y los pinceles había remontado su vuelo final.

Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...

   En mí, sólo la poesía supera el terrible poder de la Historia voraz y consagrada. Es el banquete de los que escriben y suscriben una realidad del pasado, cuyo guión queda articulado por las guerras. Veraz por voraz, y consagrada por su eterna complicidad con cuanta sacralidad anduvo y anda sacramentando las sociedades humanas: ciencia que exige tanta sumisión como las creencias. 
   Pero están los poetas con el rayo de luz en sus palabras reveladoras, rebeldes, irreverentes. Los poetas que cantan los fracasos y los reveses de los triunfos, las historias de fulanos y menganos, los sueños y los insomnios, la belleza de expresiones y procesos sociales desconsiderados por la Historia dominante. Los que historian historiaS, buscadores de poliedros irregulares en versiones que se asoman desde diferentes ángulos, y desconciertan. Esa incompleta y contradictoria mirada sobre las realidades del pasado es la que me gusta enseñar. La belleza  de lo incierto, de lo incomprensible y misterioso, lo incompleto visible o sospechado. Una panorámica 360º que nos obliga a girar y apagar el parabrisas de la racionalidad organizada.
 Los momentos que cambiaron de traje pero siguen estando, durando. Escucharlos en las voces de los que producen el vino en sus fincas, y en los que sólo entregan su cosecha al vecino que lo acopia sin que el hábito quede registrado en proyectos regionales que documentarán lo resultado y visible. Gauchadas, arreglos, convenios del nos conviene o aprovechamientos de zorros y quirquinchos... cuántas historias que no cuentan en el devenir historiado, y sin embargo continúan perpetuando "desordenadas" formas de construir y deconstruir casi silenciosamente para permanecer vivos, identificados, y seguir contándola, una expresión popular que significa haberse salvado de la muerte.





jueves, 7 de mayo de 2020

Incertidumbre



Algo va quedando
dando vueltas 
como una polilla 
que se prepara para el invierno
o una avispa que busca el agua
en días  de sequía
o mariposa que aletea
y se posa sin apuro

Algo de lo conversado
de lo leído 
lo encontrado
lo proyectado
....
en estos raros días
gira y gira 
sobre sí mismo

El cielo de esta noche
parece que nos mira

los ruidos de la calles 
están aumentando

Los himnos 
pocos
hoy se mezclaron 
con un cumpleañosfeliz

Pocos también los aplausos
en mi pueblo
sin sus rugidos de motores
ni sus ídolos normales

Es una noche de otoño
y algo está silenciado
este no es el silencio 
de una noche de otoño
que conozca













lunes, 27 de abril de 2020

Barro tal vez


 Es un momento especial, iba a escribir ideal y me dio un poco de risa; no puede ser pensado ni proyectado más que a partir de necesidades tan presentes como variables. Un tiempo impensado es un tiempo reconocido como tal en nuestra humana vida? Un tiempo bastardo...? En un mundo bastardeado? Bastardeado por una prepotencia que sólo reconoce formas ligadas a su descendencia, que crea hasta orígenes y dictamina desapariciones y muertes culturales?
Un cambio que está siendo es un tiempo, aunque sea desconocido no puede ser negado, o sí, según las tradiciones que sigamos... 
Mientras, se mueven como coletazos las fieras resoluciones del imperio occidental, y las casi invisibles, para nuestra mirada conquistada por esta historia, estrategias orientales. Parece que estuviéramos ante otro mapamundi escolar, con siluetas de grandes imperios que se cortan y recortan un perfil oriental y otro occidental. No nos da para mucho más, así hemos estudiado casi todo lo que sabemos, o  sobre todo, creemos saber. Saberes que son creencias, sobretodos.

 Pero quería escribir sobre  nosotros, los del orden diario, los ordenados, los ordinarios.
Vengo entendiendo y cada vez más, a medida que la cuarentena del corona virus se fue alargando, y el horizonte de los días va transformándose en meses, que esta prueba es sobre todo con uno mismo, que no se puede escapar a esta ... oportunidad. Parece o es, un alarde de optimismo, ingenuidad... Pero esto sucede a pesar de las valoraciones con que lo estemos amasando. Uno ha quedado, acompañado o no, con un uno mismo obligado, no elegido; y eso es lo más bravo, no haber elegido la circunstancia, no tener la llave de paso y ser llevado por una correntada. 
Algunos más encerrados y otros menos, en algún momento se nos acaban los entretenimientos, no hay entre tiempo, no se sabe si la necesidad de encontrarse con otrs es nostálgica o verdadera. Si es una necesidad que fue o sigue siendo y a falta de otra cosa, es lo que hay. Hasta que se nos acaben las reservas, y nos demos cuenta qué es ese "puro presente", "aquí y ahora", con el que hemos estado coqueteando.
 Lo extraordinario está adentro y sale desesperada o lánguidamente, buscando pista, está y se hace ver.
Sólo nos salva la creatividad, la invención, ya sea en situación de calle, habiendo perdido el sustento o en situación de tenerlo "todo" y encontrarse con la nada. Por existencial o por el brutal maltrato de concentración de la riqueza, hay algo que de muy diferentes formas, algunas tan crueles que prefiero no mentarlas, justas o injustas, es para tods.
 Es nuestra condición humana de vulnerabilidad que no responde esta vez a lo programado por lo que conocemos, o podemos intentar leer entre líneas. Podría estar organizado por entidades que no pueden comprenderse, o ser el mensaje en la botella que nos llega del futuro... 
Todo puede pensarse o imponerse... pero ya no nos entretiene.