Entraba desde el patio escuchando el sonido estridente de un insecto. Fui buscando el lugar donde podría estar lo que parecía un grillo, pero sonando como si estuviera tensado. Al acercarme se manifestaba en grito.
Estaba en un ángulo del zócalo, atrapado por una araña, sin otra posibilidad de movimiento que su voz: un grito de auxilio. Lo agarré, soplé las telarañas que habían empezado a envolver sus patas, y lo dejé afuera entre las plantas, dentro de mi mano se movía, podía soltarse.
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Comprar una piña que huela a fruta. Y dejarla en un ambiente donde se pueda expandir su aroma mientras vaya madurándose. En algún momento su olor es tan insistente, que llama. Es un llamado que anda entre las papilas, la saliva y las narinas, hasta que las conmueve.
Es otro grito
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Es la vida natural. Las alarmas son tan disonantes o consonantes como los sentidos que reúnen, atraviesan y comunican.
Nuestra vida tiene sentidos que por incomprensibles, no son admitidos o quedan enredados entre valoraciones que desplazan, maquillan.
Después de descomponerme buscando el origen de sensaciones que gobernaban mis tripas, ocupándome de reconocer qué sabores y sinsabores las habían gestado, necesito salir del sismógrafo y recuperar algo del equilibrio con que me identificaba cuando ignoraba tanto... Portando tragedias familiares que se transmitieron por generaciones, fui al encuentro de historias no contadas, acalladas, mentidas. A través de personas que conocí (por casualidad)viviendo actualmente en los escenarios del pasado de mis abuelas y mi madre, pude acceder a documentación de hechos violentos que les hicieron mucho daño. Las menos afectadas quedaron atrapadas en marañas de suspicacias y falsificaciones, con un sentido trágico encubierto por el mandato deser fuertes.
Algo viene concluyendo desde entonces, liberándose, de muchas maneras que voy conociendo, los fantasmas heredados.
Hoy decidí ver las imágenes que había escuchado en estos días, las que quedaron impresas en la angustia de los rostros. Habíamos estado ensayando cómo se hace para no estar donde te esperan, donde te suponen... algo que parece romántico, volado... cagón. Una y mil posibilidades de hacer un hoy para lo que viene después de lo que no tiene fin, lo que confunde al uno con el otro hasta hacerlos eso que se necesita: un rival.
Rivales, eso necesitan estas formas sistemáticas de usar el odio como combustible sustentable del odio. Autoconsumo, cada uno de los convencidos de acá o de enfrente, se empiezan a parecer tanto entre sí que pierden la propia audición, la visión, el gusto... Miran con odio al par que los acompaña de diferentes modos porque sólo hay un modo para el convencido, todo lo otro empieza a ser sentido sospechable y termina en enemigo.
Así estamos, autoconsumiendo las fuentes de vida, secándolas. Ya sea ahogando con la diversión ininterrumpida y vanal, ejerciendo la distracción obligada. O sea el suicidio de ponerse allí donde hay que estar para que la bala se justifique. Para seguir igual, sin transformar, sin transformarse.
Toda la naturaleza nos muestra generosamente cómo funciona la transformación en el crecimiento de la vida. Sólo hay que detenerse y respirar, dejar latir el corazón a su propio ritmo, apagar las marchas que lo conducen o lo inducen... Recuperarse
Estamos siendo el que mata al criminal y ocupa su lugar.
Esto sólo se detendrá el día que no haya más razones (ratones)
La vida de cada uno es sagrada, sagrado el espacio que ocupan sus vacíos e ignorancias, sus debilidades son sagradas, sus errores y torpezas lo son, sus crímenes no. Hay lugares donde uno no puede meterse. Sólo pueden ser transitados en puntas de pie, han sido pisoteados y están en carne viva. A veces pertenecen a un pasado que ni siquiera es propio, y cuando he llegado a conocerlos para liberarlos, sacármelos de encima, han superado al asombro.
Las mentiras instaladas donde grandes secretos se han estado encubriendo durante generaciones, se hacen fuertes y prepotentes. Por eso quizás hayan molestado tanto las pequeñas mentiras, esas que pueden perdonarse fácilmente. Algo insano gritaba y quería salir a través de ellas.
De niña, yo andaba en triciclo con ruleros. Tengo una foto con la que he iniciado la historia En triciclo y con ruleros. Mi cabello lacio y poroso a los cambios del ambiente, debía ser de otra manera.
Mis oídos oían demasiado. Nariz de enchufe me decían por respingada y de agujeros olfateadores, también el olfato era demasiado. Mis pobres padres sólo supieron tapar y simular lo que no podían tolerar, por eso las ambigüedades y contradicciones permanentes. Pero el amor estuvo y logró que yo pudiera saltar el charco, después de muchos desconciertos.
Nueva vida necesitamos generar, abiertas a las luces y a las sombras.
La casa hoy es un barco, embarcan y desembarcan los hijos. Hay cajas y embalajes que se van y se vienen. Se vienen a decidir otra partida.
Los siento ir y venir a sus vidas.
El oleaje nos acerca y nos aleja, metidos en guerras sociales que aturden y la tiranía ajustando sus correajes.
Tiempos de violencia extrema.
Hablo con mis amigas que salen a marchar por una vida que no te mate la alegría, caminan entre el humo y las balas, con sus guardapolvos a cuadritos... "cuidate". Y "cuidate" me dicen, cuando les digo que en mi pueblo dormido también rugen los ataques, los guadañazos a los que defienden la vida y molestan los Negocios.
y aquí estás... Cuando al final de un párrafo despierta la imagen creadora, asociativa, que me proyecta al grupo de trabajo con el que estamos cocinando formas de comunicar teoría con nuestros cuerpos bailando, expresándose con sus otras voces, sin palabras.
Cuando el entusiasmo transforma las líneas en relación, en luz que espeja, ondea, se hace chispa, aliento,estrella fugaz, fogata... apareces, inevitablemente apareces....
Como apareciste en el momento justo en mi vida, cuando se desintegraban las columnas apolilladas de los templos.
Saldría corriendo en la madrugada, saltando los techos, para decirte que ... que ya no es exaltación anímica, es conciencia. Es el vuelo del abrazo en las alas del deseo
Recibo invitaciones buenas, conocer lugares, obras, creaciones que siempre alimentaron mi curiosidad y gusto por la belleza diseñada, salir y andar por otros espacios donde distraer preocupaciones. Los veo a mi alcance, pero no deseo ir a ellos, mis piernas no se movilizan, no están inquietas.
Es mi corazón el que está inquieto y ocupado en desentrañar, es como que hubiera crecido, anda cruzándose y obligándome a mirar lo que quiere, como si saliera y me rodeara todo el día, atajándome, recordándome que no hay tanto para hacer y sí alguien que resolver, que en esto se me va la vida. Es lo que me han dicho con tanta claridad y con amorosa disposición esos hermanos que nunca había tenido, que no conocía, y que han llegado uno detrás del otro, con mensajes tan serios, pero tanto, como para reconocer que ya sabía lo que me estaban diciendo, pero necesitaba recibirlo así, de esas maneras. Bailando en la mirada del amigo, y escuchando en silencio, la afectuosa comprensión de mis dos almas gemelas.
Nunca antes había vivido la amistad de esta manera. Hay otra vida por vivir.
Estar viviendo puede ser una aventura, una fatiga, un riesgo, una alegría, variaciones de un después que será distinto de lo imaginado, ni qué decir planificado. Cuando el tiempo de vivir se va acortando, los momentos se alargan, se prolongan, se concentran; no está quien quiero y aburren o aturden, sea que prefiera la sola soledad o la acompañada. La sola me gusta más, despojada de toda pretensión, es lo que es, y así se va mejor.
Aunque por momentos sienta la enorme tentación de entretenerme como muchs, llevar una vida entretenida es casi como ensayar mi muerte, algo hay que hacer para durar mientras llega.
Sentir el frío y el calor , el viento, la tierra en los ojos, quedarse esperando los eclipses, las lluvias de estrellas, a veces imposibles de adivinar siquiera. Entrar a la casa con frío y sentir el olor de algo nuevo, inventado, el sabor y la sensación de participar de un juego; proponer lo no planificado, y dejar que el abrazo compartido hable con sus voces envolventes, dejar la cabeza confiando en el otro.
Esa vida es la que espero vivir, con casi nada y casi todo.
Al mediodía llegó el mensaje. Un audio de una mujer que habla de los que no se habla, diciendo desesperadamente qué estaba sucediendo en la frontera terrestre. Un muerto, dos heridos aislados de todo auxilio, niños encarcelados con sus madres.
Conozco la familia de esa mujer, son gente de paz.
Compartirlo? sí claro, con algunos que no rabian, con los que saben hacer que la energía se transforme en una herramienta para construir; pero con los que necesitan cabecillas, estar convencidos, o desolados, para expresar SU angustia, ya no puedo compartir más que hechos concretos. Hacen lo que pueden, pero son peligrosamente parecidos a los que no pueden reconocerse como parte de los problemas; despechados, cuando el pecho se necesita más que nunca para escucharlo sentir lo que no se puede entender.
Nuestras fronteras están rojas, desde el agua más profunda del océano al tesoro de los manantiales de las montañas. Desaparecen los vigías soberanos, y patrullan los señores de la guerra. Nuestro país está herido y no nos damos cuenta? que las fábulas siempre nacieron de lo hablado, de lo dicho, que fablar es la posibilidad de fabular. Y nos quedamos con las fábulas emitidas, que van siendo despojadas de toda disonancia, repitiendo el cómo pueden ser las contradicciones, sin escuchar qué suena en el interior de cada una...
A tiempo me voy del espacio que comparto con los jóvenes desde hace ya 40 años. Vergüenza me daría hablar de "otra cosa" sobre lo que ellos han estudiado y reconocido en los libros como historias de la conquista y colonización
Cuando aparece la claridad del amanecer todo se abre a la luz como las flores, los gajos y los partos. Del amanecer llega una luminosidad abrazadora expandiéndose, que sube hasta el límite del latido, del compás del aire en los pulmones, y continúa descendiendo hasta enfriarse y oscurecerse; y vuelve, generando el ritmo de la vida, el movimiento amoroso de la expansión y la contracción, del punto y la onda haciéndose sonido, de la voz pausada en los silencios. Hasta que no sentir esta claridad, he andado un escenario intermitente, abriendo focos aquí y allá, y ninguno bastaba, sólo iluminaba-aunque fuera con una luz impresionante- una parte. Y llegaron ellos dos, reparadores de circuitos, mis amigos ella y él, se comunicaron con lo que estoy siendo y todavía no, con mi ella y él. Los componedores, un hombre y una mujer que se aman, que viven amorosamente todo: lo que tienen y lo que les falta. Son imbatibles, su alegría lo expresa, viven los errores y los logros con intensidad y cierto desapego, son dadores de vida. Creo que llegaron a tiempo, supieron decirme amorosamente lo que sabía y no.
Y aquí - hoy, dejando de hacer lo que debía, abriendo un espacio para estar sola, disfrutando de reparar energías, de hacer lo indispensable y dejar que se disipen los pensamientos, que se cansen los agotadores, que resuciten los dadores.
En modo avión. Planeando, sólo el viento de la vida me llevará, y tendré que ser valiente, más valiente que nunca, para no esconderme de mí misma.
A veces, como esta tarde, recuerdo un momento en que la frase se decía entre uno y otro como surgiendo de un lugar inexplicable, y quedaba incompleta... el silencio seguía hablando a través de los gestos.
La vida es lo que te sucede mientras estás ocupado haciendo otras cosas...
En el tiempo sin tiempo, en las pausas que permanecen por años, imborrables.
Hola Ma, te comparto dos mensajes que acabo de leer, del muro de alguien que respeto mucho.No te voy a decir mas nada, que los disfrutes tanto o mas de lo que los disfruto yo!! besote!
EL AMOR
A finales de los años 80, Lieserl, la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Einstein a la Universidad Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte.
Esta es una de ellas. a Lieserl Einstein.
"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!".
Siempre se aprende, puedo escuchar cómo vienen las respuestas cuando estoy atenta. Escuchaba con atención las historias de otrs que fueron armando una red, sobre todo la de Ana M. Estaba sola, y comenzó a mirar a su alrededor quiénes ya estaban haciendo, y se acercó a dos, luego fueron cinco; comenzaron a construir desde lo que ya estaba siendo. Siempre me gusta escuchar a Ana M, aprendo de ella cada vez que la encuentro, una vez al año; esta vez estuvo siendo crítica desde una lugar de poder reconocido, logrado. Sus mejor voz es la de los hechos, por eso es divertido escucharla, tiene el ánimo de la gente de acción. Sus pensamientos no se estancan en posturas, en toma de posiciones, en luchas, clavan una estaca y siguen, sin regodeos ni circunloquios, ni lamentos.
Bien que me hizo escucharla otra vez, podía imaginar un mapa, un apunte para la acción. Estoy viviendo entre tantos cambios inesperados y esperados, cerca de personas y ambientes que nutren, en una rara soledad. Cuando siento lejos a quien viene a decir, a decirme su vida, sin otro plan que exponerla, a decirme su alegría, con una narrativa despojadadecuadamente de emociones innecesarias, o quien las expresa como si tuviera hipo, rajando antes que se transformen en sentimientos. Mientras esto sucede siento el cansancio de una actuación que llegó a su fin. No es desolación, es hartazgo de gestos teatrales, de máscaras que se repiten viciosamente. Cansancio de volver a ver aquello que había previsto tras las apariencias (y que trato negar muchas veces, por unequivocadolema ver más allá impide disfrutar el hoy); pero un hoy con personas desafectadas, que claman ideales mientras fisgonean con gestos de caja registradora, requiere un punto y aparte que sólo vengo demorando en su forma, para que no pegue.
Mientras despego en la mañana marcada por los resultados de unas elecciones que anuncian ajustes y desajustes, siento que en tiempos feroces puedo acercarme al fuego y alejarme de los resplandores.
Qué frágiles somos. Cuánta rigidez para cubrir esa fragilidad.
Qué impotentes las palabras.
Qué reveladoras cuando muestran su impotencia.
Todo lo natural ha sido creado para ser simple y terrible, y los humanos inventamos formas de enredar y banalizar, desde las más torpes a las más sofisticadas.
Necesitamos dominar, no sabemos-poco conocemos, sobre el compartir.
Jugamos al que sí, pero vivimos el que no.
Lejos de ser un escrito desolado, es una síntesis saludable.
Necesaria para liberar peso y seguir navegando la vida.
La vida lleva a los seres nobles por caminos tortuosos y diversos. Con frecuencia la marcha encuentra obstáculos, pero al superarlos, todo deviene más fácil.
Aquí un pensamiento elocuente derrama palabras; allí, una sabiduría profunda debe acantonarse en el silencio. Sin embargo, cuando dos personas están unidas por la intimidad del corazón, pueden romper la dureza del hierro y el bronce. Cuando dos personas se comprenden totalmente en la intimidad del corazón, sus palabras son dulces y fuertes como el perfume de orquídeas.
"Eran las cinco de la tarde, las monjitas llegaron festejando el nacimiento en el día del nacimiento de María, abrieron las ventanas y llenaron la pieza de rosas." Hoy agradezco la imagen que derrotó todas las tragedias familiares asociadas con nacimientos. Desterró al padecer, y quedó entreverado con otras desdichas. Pudimos iniciar nuevas manera de contar los nacimientos. Es un día para entonar mi único himno,te lo agradezco Joaquín Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo. Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario me tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel. Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras. Que no se ocupe de tí el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
Hoy he tirado tantos papeles he leído y visto y escuchado entre los renglones de la semana donde uno fue el otro perseguido, y duele, duele que a pesar de todo este grito conjunto los olvidados siguen solos y no se los menciona, niños y familias arrasadas pero sin nombre... Hasta llegar a esta nochecita, escuchando que en los valles calchaquíes la noche está estrellada y al viento del sur atropellando el follaje del patio y el te extraño del Cigala y el si tengo que cantar yo canto si tengo que llorar yo lloro y que tu nombre me sabe a hierba... o el frío empañando las ventanas era... la luna llena era un color que yo sentía o era que tal vez yo no sabía quién soy, qué soy
Es viernes, de noche. El viento sopla del este. Cierra la puerta y sale hacia la esquina que espera al final de la cuadra. Recuerda lo que sintió en la semana mirando esa esquina, lo que había imaginado era...encantador... Ya anocheció y se han interrumpido los ruidos- quizás sea la hora de cenar. Dobla esa esquina y sigue caminando por la calle sin tiempo, la que llevaba a tomar el tren hace muchas madrugadas tan frías, tan mudas, cuando las pisadas resonaban bajo los efectos de la helada, con ecos resecos. Los trenes han dejado de pasar, hacen ejercicios que parecen militares, llevan cargamentos fantasmas, alguna vez, por algunas vías... Camina varias cuadras, cuando llegue a destino todo encanto cesará, se perderá entre la monotonía bulliciosa.
… es el momento privilegiado en que existe una auténtica
oportunidad de dar muestras de valentía y conocer el amor.
Amar significa
permanecer al lado de alguien. Significa salir de un mundo de fantasía y entrar
en un mundo en el que es posible el amor duradero, cara a cara, hueso a hueso,
un amor hecho de afecto. Amar significa quedarse cuando todas las células
gritan:
Tormentas que traían lluvia para empaparse
y cambios
y
decisiones ante los cambios
digitados
insolentes, desconsiderados
sorpresivos, abundantes
generosos
fui envolviendo las decisiones
hasta marearlas
y ablandarlas
... dispersión de rutinas de 20 años
Y la historia de esas rutinas
la necesaria historia
Cansancio de alegrías y desencantos
Canto y baile
Baile y canto
Volvía de hacer mucho
a pasear por la ribera del río...
... choqué con un paisaje desolador
nuestro río es un canal
ha sido excavado y desbrozado
tronchados grandes árboles,
reabierta la zanja de Alsina
entre la vida viva
y la muerta decisión
alucinada
vuelvo a casa casi corriendo
un páramo
la costa de pescadores
un lienzo deshabitado y sucio
que será repintado por algún paisajista
pretencioso
El patio está cruzado de colibríes, en verano y en invierno. Todo el año zumban cerca de mi cabeza y se posan en una rama tan cercana como mi hombro. Ayer me regalaron una piedra de Nazca con el dibujo de su colibrí. De Nazca....
LEYENDA del COLIBRIMAYA DEL
Los mayas, más viejos y sabios, cuentan que los dioses crearon todas las cosas de la Tierra. Y a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero, cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar los deseos y los pensamientos de un lado a otro.
Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y tallaron una flecha. Era una flecha muy chiquita. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la flechita salió volando. Ya no era una flechita, porque estaba viva. Los dioses, habían hecho un colibrí.Era tan frágil y tan ligero el colibrí que podía acercarse a las flores más delicadas sin mover uno solo de sus pétalos. Sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.
Entonces los hombres trataron de atrapar al pájaro precioso para adornarse con sus plumitas. Los dioses se enojaron y ordenaron: “si alguien lo atrapa, el colibrí morirá”. Por eso, nunca nadie ha visto un colibrí en una jaula ni en la mano de un hombre. Así, el misterioso y delicado pajarillo puedo hacer tranquilo su trabajo: llevar de aquí para allá los pensamientos de los hombres. Si te desean un bien, él te trae el deseo; si te desean un mal, él también te lo trae.Si un colibrí vuela alrededor de tu cabeza, no lo toques. El tomará tu deseo y lo llevará a los otros; piensa bien y desea cosas buenas para todos. Por algo pasa el colibrí por tu camino; puede ser por bien…o puede ser por mal.
Me gustaron unas afirmaciones de Miguel Angel Solá en una entrevista radial, sintetizan verbalmente algo que yo no podía traducir. El machismo..."hay una sobreprotección de la enfermedad, tener encima al sistema funcionando, es proteger la enfermedad"
Y así en todo aquello que se ha "viralizado" como toma de conciencia global, e institucionalizado en una nube propagandística que no llueve. O que no sabemos si dónde o si cómo, rodeados o protagonizando (es lo que sospecho en la mayoría de los casos) violencia machista, entonamos himnos de resistencia, pero esquivamos acciones próximas y comprometidas. Aportarían un alivio (a nosotros y a los "otros") o esperanza a situaciones cotidianas.
Esa frase expresa la dolencia haciéndose crónica, impidiendo desligarse de ella, atribuyéndola, sin pensarla como síntoma de un organismo alerta, sino como estado que define, que constituye.
Hubiera escandalizado, y no es mi intención- por el momento, manifestar los profundos rechazos que me produjeron en una reunión libertaria, humanitaria, las expresiones machistas reiteradas, ensañadas diría, de mujeres "superadas". Escuchaba el tratamiento del "hombre objeto", y no creo que la pasaran muy bien los varones presentes, con tanto fetichismo sobre lo que nos diferencia y une amorosamante. Degradads por una ferocidad consumista, también instalada en "las partes" de hombres y mujeres.
Estamos al horno de estupidizados, despedazados, entorpecidos, desamorados.
¿Qué nos pasa? ¿Dónde está el alma? es la pregunta con la que me quedo.
¿Qué gran ruido ha ensordecido los sonidos y las cuerdas que rozan las yemas, las papilas, los tonos, semitonos y claroscuros de nuestra sensualidad, de nuestras sensibilidades finas?
Que qué hacemos con la pasión?
Dejarla que se polarice es más fácil, ella tiende a consumirse en sus propios fuegos. Tamizarla con ternuras, aderezarle dulzuras, exudarla...
O transformarla en un graznido de cuervos ateridos buscando la presa, hace a la diferencia.
Cuentan hombres dignos de fe que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan.
Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: "Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla". A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros del desierto, de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres.
Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y por decreto de Alá Todopoderoso, una pandilla de ladrones atravesó la mezquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron con el estruendo de los ladrones y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea.
El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo y le menudearon tales azotes con varas de bambú que estuvo cerca de la muerte. A los dos días recobró el sentido en la cárcel. El capitán lo mandó buscar y le dijo: "¿Quién eres y cuál es tu patria?" El otro declaró: "Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Mohamed El Magrebí". El Capitán le preguntó: "¿Qué te trajo a Persia?" El otro optó por la verdad y le dijo: "Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que esa fortuna que prometió deben ser los azotes que tan generosamente me diste".
Ante semejantes palabras, el capitán se rió hasta descubrir las muelas del juicio y acabó por decirle: "Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín, y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol una higuera y luego de la higuera una fuente, y bajo la fuente un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, engendro de mula con un demonio, has ido errando de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete."
El hombre las tomó y regresó a su patria. Debajo de la fuente de su jardín (que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Alá le dio bendición y lo recompensó.
¿Alá no quiso que los hombres compartieran el tesoro, o fueron los hombres?
Día de sol
después de varios nublados, fríos, tempestuosos
y de noticias oscuras, tristes
que no hubiera querido conocer
Es un día de sol
de caminatas vigorosas, límpidos paisajes,
se sienten mejor después de tantos grises
... hermosos mientras no duran tanto
Pero fueron las noticias entre los grises
la pintura de ambientes de maltrato
Que se puede vivir ocultando la violencia
en el mismo barrio, al lado, a pocas cuadras
Que se puede vivir así, usando razones
para no decir lo que debiera gritarse
Rompiendo leyes vitales
que el fuerte protege al débil, al niño
que los adultos si vivimos más
es para cuidar al que empieza a vivir,
que no lo tronchen
Hacemos discursos
construimos alambiques
nos emocionamos, desesperamos
y alborotamos por un rato.
Pero desde lejos
Evitamos ver lo que está tan cerca que nos toca
Tenemos un miedo razonable
quien no lo entendería
Pero entonces
dejemos de abrazar causas a distancia
Quizás sea una manera
un maquillaje para no parecernos
a los que eluden sin pudor
Por qué se rompen las leyes de la vida viva
de la risa fresca, del agua que corre y entrega oxígeno
Cuando me acerco a estos mundos tenebrosos
donde la penumbra pierde su sentido de murmullo
y se hace amenazante...
busco tu mano
que contagia vida
que devuelve vida
Así dice la protagonista consagrada, sobre Nadie quiere la noche, de Isabel Coixet, 2015
Las traducciones, mmmm..... hacen lo suyo. Y lo suyo, es el tema de esta película. En otra entrevista, la actriz Juliette Binoche, dice de otra manera eso de "abrazar al enemigo", dice "abrazar al otro". Cuál de las dos traducciones refleja mejor su manera de pensar, vaya a saber. Pero también hay superioridad en los gestos de estos seres "más civilizados" que descubren, tardíamente creo, algo depositado en la sabiduría ancestral de los dominados. Cuando ya se ha corrompido el sentir y el hacer de las relaciones humanas con un pensamiento piramidal y tosco, que refleja muy bien esta película, se hace difícil saber dónde han quedado esos valores que construyen al ser. Esa toma de conciencia general de la que hablan, no es para toda la humanidad, sería para esas partes que se corrompieron. El mensaje dirigido a toda la humanidad con un "nosotros" magistral, expresa otro capítulo de una conciencia que se impone, sin estar dispuesta todavía a escuchar a los que no han abandonado la sabiduría ancestral.
Atribuyen al otro, con una autoridad de oficio, aquello que los está atravesando, en un nosotros que quiere ocultar lo que todavía piensan que son "debilidades".
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Nadie quiere la noche es una ficción basada en personajes reales en la que una determinada Josephine Peary, tras las huellas de su marido, se adentra en un ártico sublime donde experimentará una llamada a lo esencial del ser humano al contactar con el pueblo inut. Un papel-caramelo para una médium de los sentimientos como la actriz. La película fue rodada en algún gélido exterior de Noruega, pero recreada en un set de Tenerife. “Da igual, porque como actriz tienes que imaginar y es increíble nuestro potencial: cómo el cerebro influye en el cuerpo y al contrario. Pude sentir los escalofríos bajo los focos”, explica,
PREGUNTA.: Una vez dijiste que lo más importante para ti al conocer un director es tener una complicidad especial ¿Qué fue lo que te enamoró de Isabel Coixet?
RESPUESTA.: Enamorarse es un atajo para hablar de la relación con el director. Pero tiene que haber un algo en la forma de ser, de escuchar, de sentir al otro, que tiene que ver con los sentidos. No es una relación intelectual, tiene que ver más con la vida. Es por eso que, a veces, sin compartir palabras, estás bien con alguien. Porque dejas la posibilidad de que la vida entre en ti. De todos modos, la relación es diferente con cada director: depende de la persona, de su sensibilidad y de lo queestemos haciendo juntos.
De Isabel me gusta que no teme a las emociones. No teme las contradicciones. Cree en lo que siente y hay algo en ella intuitivo que me gusta compartir. Somos muy diferentes, pero compartimos algo genuino que lo hace confortable.
P.: En Nadie quiere la noche la relación de Josephine Peary con Alaka, una joven inuit (interpretada por la actriz japonesa Rinko Kikuch), expone las prioridades equivocadas de la sociedad occidental. ¿Es por eso que en la rueda de prensa has dicho que es “una película urgente"?
R.: Sí, porque estamos en una crisis. Siento que vamos a la oscuridad, al frío. Hay una sensación de peligro. Hay algo en nosotros que necesita dar marcha atrás, que necesita ser más consciente. Somos muy avariciosos, luchamos entre nosotros. Es obvio cuando vemos lo que pasa con los inmigrantes en Europa ahora mismo. Lo extremistas dicen “no os queremos”. Tratamos de empujar fuera a los demás porque estamos asustados de perder algo.
Pero, para mí, lo que la película dice, en un sentido amplio y humano es que tenemos que aceptar al otro y tenemos que aceptar a atravesar el miedo. Necesitamos atravesarlo para transformarnos. Porque no podemos ser uno, tenemos que ser dos y permitir a los otros entrar.
P.: Para Peary, el explorador, el éxito es la búsqueda, un poco ególatra, del Polo Norte. ¿Tienes tu propia definición de éxito?
R.: La consciencia. Si consigues ser consciente de tus emociones, eres un ganador. Significa vivir, para mí las emociones son muy importantes. La gente tiende dejarlas de lado porque son dolorosas. Porque se necesita coraje para saber qué son. ¿Quién quiere ser celoso? ¿Quién quiere experimentar la pérdida? Es algo que te atraviesa, pero tienes que sufrirlas para derrotarlas. Es posible que vuelvan más adelante, pero las sentirás a un nivel diferente, más consciente. Es por eso que considero tan importantes las películas y el arte: porque te permiten sentir y también ver la belleza del los sentimientos. Si te apartas, no evolucionas. La consciencia es lo que se obtiene de este viaje.
P.: El otro aspecto del personaje es la determinación, la pasión extrema por el amor y su marido. ¿Es esa cualidad lo que más le interesaba?
R.: No sé si es por su marido o es algo respecto a sí misma. Toma de fuera la idea de tener una pareja. Siente amor, siente la necesidad de estar con él, la necesidad de ser un pareja perfecta, la necesidad de hacer algo por sí misma, de ser famosa. Todo eso es lo que le mueve. A lo largo de la película aprende qué es el amor y al final tiene una sensación de lo que es porque ha estado en lo extremo. Pero al principio no sé si lo hacer por amor, por una idea, o por necesidad.
(La actriz se queda pensando casi medio mintuo).
No, no creo que sea un personaje extremo. Lo que vive es extremo y le hace cambiar. Ella es una mujer casada, de Washington, que tiene un hijo una vida convencional, pero con el deseo de ser más importante.
Sea de quien sea... es de las mejores tiranías que conozco
Queda prohibido
A. Cuervo
Mi nombre es Alfredo Cuervo Barrero, tengo 22 años y vivo en
Portugalete, una villa del País Vasco, al norte de España. Me encanta la
lectura y mis autores favoritos son Nietzsche, Eric Fromm, Seneca y Hermann
Hesse.
La verdad es que leo poca poesía, pero desde casi siempre me
ha gustado escribirla. Espero pronto acabar el libro que quiero hacer, aún me
quedan unas 10 o 15 poesías.
Después de tanto tiempo viendo en un montón de páginas que
mi poema Queda
Prohibido lo han atribuido a Pablo Neruda, la cosa ya
da casi igual. Estaría encantado que lo publicaran, por eso aquí les mando el
original:
QUEDA PROHIBIDO
¿Qué es lo verdaderamente importante?
Busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi
mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser
feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
Queda prohibido llorar sin
aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los
problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi
amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis
amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la
gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas
por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos
sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar
comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi
historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
Vida, vidas. Los humanos llevamos a cuesta historias que desconocemos, las estamos viviendo o reviviendo en cada decisión que tomamos, sin saber la dimensión que tendrá ni el giro que daremos a nuestros destinos. Pero los que desarrollan la magia del vivir, huelen en el aire sus tormentas. En esta semana había compartido esa magia de las expresiones, y con mis sentidos alentados, como las velas de los barcos o las alas con el viento, volvía a construir y cocinar significados políticos en mis clases de historia y de lenguajes. Pero también, y todo en el mismo día, huelo las trampas y espero y decido al fin, respondiendo a mi criterio. Decido dejar mi puesto de trabajo por un día a contrapelo, y sudo y trabajo este día en tareas que no puedo contratar. Podo el ciruelo, el ligustro, y todas las plantas del terreno sin detenerme. Hago la gimnasia y el trabajo que puedo y debo. Pero cuando me siento, no puedo descansar, estoy mal, algo de la rabia que circula reprimida o vociferante, está empañando la luminosidad de un día de otoño magnífico, entregando sus mejores brisas y destellos de sol , un día diáfano que acaricia la piel del alma. Busco una película para almorzar, no puedo llenar un hueco del cuerpo con el alma hambrienta. Y la encuentro, encuentro esta bellísima película que traduce vidas humanas trajinadas por cambios que no se comprenden en el acto, pero que se olfatean cuando vivimos "en la luna".. . Mis clases hoy se parecen tanto al almacén del abuelo, que soy ese abuelo que no sacó el pasaporte, que no podía hacerlo... Sabía desde el sabor qué estaba sucediendo en la materia, en las sustancias esenciales, olía el ajo del otro. Bellísima película con la que reí y lloré hasta diluir la rabia. Rabia inyectada que nos hace imbéciles, que alimenta debilidades destructivas. Suena un nuevo día hoy, mi ánimo se rebela, siempre elige la alegría. Esa gastronomía del abuelo que atravesaba los tiempos y los espacios, traducía las poderosas posibilidades humanas de sentir el mundo. Sistemas bestiales de dominación cubriendo con el alquitrán de mezquinos y voraces intereses, los poros y las antenas de los placeres y encantos de la vida viva. Politiki kouzina Un toque de canela o una pizca de sal, es el título de esta película griega, de Tassos Boulmetis, 2003