Pero los que desarrollan la magia del vivir, huelen en el aire sus tormentas.
En esta semana había compartido esa magia de las expresiones, y con mis sentidos alentados, como las velas de los barcos o las alas con el viento, volvía a construir y cocinar significados políticos en mis clases de historia y de lenguajes. Pero también, y todo en el mismo día, huelo las trampas y espero y decido al fin, respondiendo a mi criterio. Decido dejar mi puesto de trabajo por un día a contrapelo, y sudo y trabajo este día en tareas que no puedo contratar. Podo el ciruelo, el ligustro, y todas las plantas del terreno sin detenerme. Hago la gimnasia y el trabajo que puedo y debo. Pero cuando me siento, no puedo descansar, estoy mal, algo de la rabia que circula reprimida o vociferante, está empañando la luminosidad de un día de otoño magnífico, entregando sus mejores brisas y destellos de sol , un día diáfano que acaricia la piel del alma.
Busco una película para almorzar, no puedo llenar un hueco del cuerpo con el alma hambrienta. Y la encuentro, encuentro esta bellísima película que traduce vidas humanas trajinadas por cambios que no se comprenden en el acto, pero que se olfatean cuando vivimos "en la luna".. .
Mis clases hoy se parecen tanto al almacén del abuelo, que soy ese abuelo que no sacó el pasaporte, que no podía hacerlo... Sabía desde el sabor qué estaba sucediendo en la materia, en las sustancias esenciales, olía el ajo del otro.
Bellísima película con la que reí y lloré hasta diluir la rabia. Rabia inyectada que nos hace imbéciles, que alimenta debilidades destructivas.
Suena un nuevo día hoy, mi ánimo se rebela, siempre elige la alegría. Esa gastronomía del abuelo que atravesaba los tiempos y los espacios, traducía las poderosas posibilidades humanas de sentir el mundo.
Sistemas bestiales de dominación cubriendo con el alquitrán de mezquinos y voraces intereses, los poros y las antenas de los placeres y encantos de la vida viva.
Politiki kouzina
Un toque de canela o una pizca de sal, es el título de esta película griega, de Tassos Boulmetis, 2003

No hay comentarios:
Publicar un comentario