miércoles, 27 de mayo de 2020

Y sucede en cuarentena

cuando mucha gente no tiene qué comer...

Hoy a la mañana estuve leyendo noticias de la semana, lo hago dos o tres veces para no quedar guionada. Un hecho del domingo pasado en Cañuelas, dejó registrado un contrataque feroz en nuestros cotidianos espacios de convivencia. Tres jóvenes que atravesaban un campo para llegar a otro y cazar liebres (no llevaban armas), fueron embestidos por una enorme camioneta rural. Uno de ellos murió en el acto arrollado por las ruedas traseras y delanteras de la mole, tenía 16 años. En el acto también, el conductor bajó, dijo que se lo llevaran, volvió a subir al vehículo y regresó a su casa. La familia de la víctima llevó al pueblo su cuerpo sin vida.  
Relacioné con una declaración del vecino de mi ciudad al que le habían robado unos pájaros del jaulón donde los tiene apresados: algo así como acá nos conocemos todos, se va a saber quienes fueron... y uno a veces anda distraído por las ruta y se los cruza, vio? 
Lo decía frente a un micrófono, y los periodistas siguieron lamentando la mala suerte del pobre M al que le robaron dos aves "de colección"...  Hace unos días atraparon "a los pajarones", así figura en las noticias del pueblo.
No sé si lo hicieron para cuidarlos de las distracciones de M o para cumplir con su deber.

De esos propietarios tampoco sé si el paisaje que se están pintando para vivir ya se los devoró y no tienen conciencia del monstruo que están alimentando dentro suyo.

Los tiempos de la cólera, de la peste, muestran una brutalidad imparable, ciega, del Polifemo que herido en el único ojo que la borrachera de progreso le dejó, ha perdido la noción de su verdadera identidad: ser hijo de Nadie 








lunes, 25 de mayo de 2020

el espejismo de intentar ser uno mismo



Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

 Hoy, un perfil solicitado para un trabajo y una amiga intentando que la ayude a definir su rumbo, dejaron huellas. Se caen los muros, suceden cosas impensadas en este paréntesis que se alarga y nos sigue poniendo a prueba de una manera que no podemos prever. Quién puede discutir hoy lo que es el capital cultural, lo que te permite sostener y dialogar con aquello propio que se rebela, o se te revela, y hacer algo que le dé sentido. Pero un sentido que lleve a defender lo común... hoy más propio que nunca, ya no suena romántico y volado, está despertándonos a gritos, "quiénes son Ellos? dónde está esa Otra orilla que nunca imaginaste tener tan cerca? "

 Cada vez que se inicia una discusión, dura poco. Todo lo sabido, lo dicurseado, nos está molestando. Escuchar ideas plenas, claras y concientes de la realidad alterada con la que estamos conviviendo, es extraño, revitalizante 












...no rozaron ni un instante / la belleza...


Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...

 Después de una ceremonia de la Pacha en agosto del año pasado, de una manera inenarrable, que sólo puede relacionarse con la presencia de un padre que venía a agradecerle lo que había logrado con su hijo y me tomó la mano en la ronda del ceremonial, todo empezó a cambiar aceleradamente en mis rutinas. Dejé de hacer e inicié, cambios impensados. Sólo me daba cuenta a través de lo que sucedía con la ropa, me ponía encima lo que fuera, podía ser siempre lo mismo o lo que se me cruzara (vestirme es para mí el placer de elegir en lo poco o más o menos, aquello que me hace bien por su color o su textura desde que comienza el día) También en las comidas, podía estar sin comer si me concentraba en lo que me gustaba, sin rutinas, y recuperaba el apetito cuando pasaba la concentración. Esto  último sólo me había ocurrido en momentos graves de la vida. Dejé que todo lo raro sucediera sin asustarme, y meses después, entendí lo  que significa cambiar la piel de las cosas...
 Hay belleza en dejarse llevar por hilos invisibles que atraviesan ambiciones y poses, orgullos, miedos, ridículos, entregar y renunciar a logros para alejarse de lo prometedor, de lo mentido, para disfrutar de lo nuevo. 






La belleza


 A principios de abril, anduve buscando una canción que lograra sintetizar mi relación rara con la historia y la poesía. Y encontré La Belleza de Luis Eduardo Aute. 
 Supe después que, en alguno de esos días, el poeta de la música y los pinceles había remontado su vuelo final.

Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...

   En mí, sólo la poesía supera el terrible poder de la Historia voraz y consagrada. Es el banquete de los que escriben y suscriben una realidad del pasado, cuyo guión queda articulado por las guerras. Veraz por voraz, y consagrada por su eterna complicidad con cuanta sacralidad anduvo y anda sacramentando las sociedades humanas: ciencia que exige tanta sumisión como las creencias. 
   Pero están los poetas con el rayo de luz en sus palabras reveladoras, rebeldes, irreverentes. Los poetas que cantan los fracasos y los reveses de los triunfos, las historias de fulanos y menganos, los sueños y los insomnios, la belleza de expresiones y procesos sociales desconsiderados por la Historia dominante. Los que historian historiaS, buscadores de poliedros irregulares en versiones que se asoman desde diferentes ángulos, y desconciertan. Esa incompleta y contradictoria mirada sobre las realidades del pasado es la que me gusta enseñar. La belleza  de lo incierto, de lo incomprensible y misterioso, lo incompleto visible o sospechado. Una panorámica 360º que nos obliga a girar y apagar el parabrisas de la racionalidad organizada.
 Los momentos que cambiaron de traje pero siguen estando, durando. Escucharlos en las voces de los que producen el vino en sus fincas, y en los que sólo entregan su cosecha al vecino que lo acopia sin que el hábito quede registrado en proyectos regionales que documentarán lo resultado y visible. Gauchadas, arreglos, convenios del nos conviene o aprovechamientos de zorros y quirquinchos... cuántas historias que no cuentan en el devenir historiado, y sin embargo continúan perpetuando "desordenadas" formas de construir y deconstruir casi silenciosamente para permanecer vivos, identificados, y seguir contándola, una expresión popular que significa haberse salvado de la muerte.





jueves, 7 de mayo de 2020

Incertidumbre



Algo va quedando
dando vueltas 
como una polilla 
que se prepara para el invierno
o una avispa que busca el agua
en días  de sequía
o mariposa que aletea
y se posa sin apuro

Algo de lo conversado
de lo leído 
lo encontrado
lo proyectado
....
en estos raros días
gira y gira 
sobre sí mismo

El cielo de esta noche
parece que nos mira

los ruidos de la calles 
están aumentando

Los himnos 
pocos
hoy se mezclaron 
con un cumpleañosfeliz

Pocos también los aplausos
en mi pueblo
sin sus rugidos de motores
ni sus ídolos normales

Es una noche de otoño
y algo está silenciado
este no es el silencio 
de una noche de otoño
que conozca