miércoles, 19 de junio de 2013

claro desengaño

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

...

El soneto de Lope de Vega es uno de los tres poemas que están agazapados en mi memoria y que sólo se revelan completos y lúcidos cuando alguna realidad muy especial los reclama. Van encaramándose por mis circuitos interiores hasta  adueñarse de las pulsaciones poniéndolas al ritmo de sus rimas.

La literatura creció conmigo como el musguito en la piedraaa
y cuando Lope escribe licor süave con esa diéresis sobre la u
uno entiende la gramática
uno la revive desde esos momentos de la infancia 
en que la fue aprendiendo mientras tropezaba para no caerse 
y se agarraba de los bordes de todo lo adulto 
que enseñaba a caminar
Mientras tanto
iba ensayando el habla
y fue ahí donde las sutilezas de los tonos y matices 
revelaban
 
las formas más completas del lenguaje

Luego, tener que repasar todo ese mundo
con el torpe trapo escolarizado
resultó desencantador.



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