¿Estás ahí, estás conmigo?
Es el llanto del recién nacido ¿Estamos?
¿Has sentido la pregunta permaneciendo bajo formas asustadas y a veces
temerarias, formas torpes, sin pulir, auténticas, que siguen buscando tu
respuesta?
¿Has sentido la confianza depositada en los intentos de la búsqueda,
la confianza que has despertado?
¿Estamos?
Nada ni nadie puede apartarme de cultivar la rosa blanca,
la ingenua-auténtica perseverancia de amar sintiendo la belleza que vive
debajo de las formas.
Es grito vital, ¿estás conmigo?
Pueden pasar diez años en ese espacio
que es un tiempo sin mal ni bien ni error.
El tiempo de la respuesta,
inconmensurable como las notas de los pájaros llamándose
al inicio de todos los días.
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