miércoles, 25 de octubre de 2017

una fuerza inexplicable


Hola Ma, te comparto dos mensajes que acabo de leer, del muro de alguien que respeto mucho.No te voy a decir mas nada, que los disfrutes tanto o mas de lo que los disfruto yo!! besote!

EL AMOR
A finales de los años 80, Lieserl, la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Einstein a la Universidad Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte.
Esta es una de ellas. a Lieserl Einstein.
"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!".
Tu padre: Albert Einstein".
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lunes, 23 de octubre de 2017

Reflejos


 Siempre se aprende, puedo escuchar cómo vienen las respuestas cuando estoy atenta. Escuchaba con atención las historias de otrs que fueron armando una red, sobre todo la de Ana M. Estaba sola, y comenzó  a mirar a su alrededor quiénes ya estaban haciendo, y se acercó  a dos, luego fueron cinco; comenzaron a construir desde lo que ya estaba siendo. Siempre me gusta escuchar a Ana M, aprendo de ella cada vez que la encuentro, una vez al año; esta vez estuvo siendo crítica desde una lugar de poder reconocido, logrado. Sus mejor voz es la de los hechos, por eso es divertido escucharla, tiene el ánimo de la gente de acción. Sus pensamientos no se estancan en posturas, en toma de posiciones, en luchas, clavan una estaca y siguen, sin regodeos ni circunloquios, ni lamentos. 
 Bien que me hizo escucharla otra vez, podía imaginar un mapa, un apunte para la acción. Estoy viviendo entre tantos cambios inesperados y esperados, cerca de personas y ambientes que nutren, en una rara soledad.  Cuando siento lejos a quien viene a decir, a decirme su vida, sin otro plan que exponerla, a decirme su alegría, con una narrativa despojadadecuadamente de emociones innecesarias, o quien las expresa como si tuviera hipo, rajando antes que se transformen en sentimientos. Mientras esto sucede siento el cansancio de una actuación que llegó a su fin. No es desolación, es hartazgo de gestos teatrales, de máscaras que se repiten viciosamente. Cansancio de volver a ver aquello que había previsto tras las apariencias (y que trato negar muchas veces, por un equivocado lema ver más allá impide disfrutar el hoy); pero un hoy con personas desafectadas, que claman ideales mientras fisgonean con gestos de caja registradora, requiere un punto y aparte que sólo vengo demorando en su forma, para que no pegue.

Mientras despego en la mañana marcada por los resultados de unas elecciones que anuncian ajustes y desajustes, siento que en tiempos feroces puedo acercarme al fuego y alejarme de los resplandores.
Ese es el combustible que necesito hoy para vivir


sábado, 7 de octubre de 2017

Un vaso de agua fresca


Cuánto me has dado y quitado, personaje.

Qué frágiles somos. Cuánta rigidez para cubrir esa fragilidad.
Qué impotentes las palabras. 
Qué reveladoras cuando muestran su impotencia.

Todo lo natural ha sido creado para ser simple y terrible, y los humanos inventamos formas de enredar y banalizar, desde las más torpes a las más sofisticadas.

Necesitamos dominar, no sabemos-poco conocemos, sobre el compartir. 
Jugamos al que sí, pero vivimos el que no.

Lejos de ser un escrito desolado, es una síntesis saludable. 
Necesaria para liberar peso y seguir navegando la vida.