Cuando la mirada se detiene
sin pensar
se posa
y reposa en las expresiones
un ser está empezando a ser
querido
sin imagen que conduzca la mirada
y un quedarse viendo estar al otro
su plegarse y desplegarse
como de viento o de agua
Sin relación alguna
con sus ideas y su modos
de antes y después
en ese durante
donde empieza a ser
un ser querido
Mirando desde el corazón
damos y nos quedamos
Y cuando el tiempo nos mantiene
tan desvelados
que no nos deja quedarnos
y sólo nos presta por ratos-
por pedazos, por retazos
que lucen, combinan, responden-
recuerdan, esperan, intentan...
el corazón no alcanza a mirar-
se desconcierta, desacompasa
no da ni tiene cabida
nos dejamos estar así
escuchándonos
desde los latidos
así ...
sin tiempo
No hay comentarios:
Publicar un comentario