Abrir las ventanas otra mañana y descubrir que el aire es más fresco y húmedo, que el día viene amaneciendo más tarde.Las plantas que resguardaban del sol y el aire sofocante de enero, ya impiden y molestan, sabiendo que tampoco será totalmente así y nos esperan otros días agobiantes. Este día manifiesta tiempo nuevo, es claro, con pájaros que van apareciendo perezosamente. Habrá que podar tanto follaje verde que oscurece, abrir espacio a otras luces.
Estoy quedándome antes de avanzar hacia nuestro mundo de devaneos y crueldades.
Esta belleza se ofrece en la vida de manera tan simple, que pasa desapercibida. La presencia de nuestras humanas construcciones, sólidas o invisibles, todavía no ha logrado comunicarse con esta armonía plácida y terrible del universo.
Imperan equilibrios y desequilibrios inventados.
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