viernes, 17 de enero de 2014

Propósitos de las proporciones

¿Quién es Leonardo sin su siglo?

Leonardo es el hombre que despierta y ruge su lugar en el universo reinante

Leonardo abre paso al Hombre Hacedor, al actor de su propio destino en momentos que las epidemias y las pestes de las guerras abrieron una brecha de reflexión en los asientos de poder.

Siguieron existiendo los predestinados, determinados por fuerzas desconocidas por muchos y manejadas por pocos.

Pero el hombre que decide ver y creer por sí mismo en sí mismo es reivindicado por Leonardo con su lenguaje universal



Que vuelve lo que había sido, que Renacimiento, son materiales de la Historia para construir explicaciones del pasado, decidiendo con qué palabras reinantes o existentes .

Este es el hombre crucificado por los imperios y el crucificador de los imperios. Es el conquistador que avanza inexorablemente cortando cueros cabelludos de otras culturas y es el dador universal.

El Humanismo es y ha sido crisálida de pasiones humanas.

¿Las proporciones?,  ¿la Armonía?  El Modelo

¿El Equilibrio? Habría que preguntarle al cojo Vulcano latino que fragua las salidas, definido Protector de las Artes, feo y mutilado, desproporcionado. Hefesto griego que había fraguado las armas para la diosa de la guerra y la sabiduría reinante, el que pierde a Afrodita y desencadena una serie de mitos de lo que se genera en el infortunio.

Al desafortunado Hefesto lo explican la Historia de los frigios y los tracios, de los anteriores vencidos del mar Egeo, sojuzgados y aprovechados por los vencedores. Sus expresiones físicas y sus deseos tenían otras dimensiones, las de su propia cultura, no podían ser manifestadas como modelo de belleza.
La fea existencia de Hefesto es tan activa y protagonista como las bellas y desproporcionadas acciones de
los dioses del Olimpo ateniense, inevitable presencia de la desproporción o el despropósito en la existencia del propósito.

Metalurgia de las construcciones culturales.






No hay comentarios:

Publicar un comentario