sábado, 16 de noviembre de 2024

Si se trata de "brillar" y sólo ser un reflejo, mejor sigamos "alumbrando"

 

 Tratemos la nobleza, de la dignidad hagamos un repaso. No volveremos a otro tiempo porque el pasado también ha tenido agujeros en estas zonas de espiritualidad.  No digo como evocación mística o nostálgica de un ayer, porque las fotos de nuestrs antepasads reflejan la violencia de su propio tiempo en sus gestos desolados, sino como reserva humanitaria. Y de lo místico, del misterio, habría que considerar lo que no se preserva. Cuando veo fotos de los no natos en su mundo uterino reposando en una mesita con gestos o muecas sospechosamente modificadas por la "tecnología", siento que esa irrupción tiene un precio alto y no en el mercado de ofertas novedosas, sino en una dimensión que no abarcamos, no podemos comprender, porque nos comprende. A pesar de todos los progresos, seguimos teniendo el alcance del árbol en el bosque, hay mucho que nos supera en la naturaleza, sin conocer o conocido apenas...

Ser noble ya está contaminado desde el origen del término, que lo reduce a divisiones sociales marcadas por privilegios... La humildad del latino humilitas, que a su vez tiene la raíz humus que quiere decir  "tierra" en latín. Con respecto a esta consideración, la palabra humildad tiene que ver con nuestra capacidad de aceptar nuestras limitaciones y bajezas. 

 Históricamente fue cambiando hacia la sumisión y el rendimiento, hasta confundirse con la humillación, y la pobreza se quedó con el resto de significado original. Sólo la modestia parece reservar sus virtudes, por prudente y sencilla, y porque no compite con valores del mercado, sus horizontes son otros.

 Y para la dignidad...  nada mejor que las estrofas de Eladia Blazquez, aquí queda sólo una de ellas en "Honrar la Vida"

                           No, permanecer y transcurrir

No es perdurar, no es existirNi honrar la vidaHay tantas maneras de no serTanta conciencia sin saberAdormecida...

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