Venía de una charla distendida, amigable de esa amistad que me gusta, la única a la que doy lugar a esta altura. Habíamos reído mucho con esa risa zonza, confianzuda, como de infancia, sólo algunos juegos de palabras bastaron para desatarla. Agua de manantial.
Bastó para relajar los devaneos, limpiar el parabrisas y sonar como las pisadas en una noche que espera la helada negra
Me ahugé... Puse toda la energía en el envión
Fuera de todo cálculo, como se da lo más importante de la vida intensa, todo lo demás es imperativo, necesidad o urgencia, el mientras tanto es mi marcapasos.
La vida, eso que nos sucede mientras estamos ocupados haciendo otros planes...

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