viernes, 31 de diciembre de 2021

Balance de sistemas y creencias

Estamos siendo, más que nunca, un amasijo de cuerdas y tendones, un revoltijo de polvo y lentejuelas...

Debemos creer y descreer por obediencia, anularnos para aceptar destrucciones a cielo abierto, y creer nuevamente (si se hubiera dejado de hacerlo) en sacrificios humanos, dioses, en víctimas "propiciatorias", en el asesinato de ls inocentes, y que ls niñs... dejen de estar protegids por tribunales que protegen abusadores....

Estoy sintiendo las tripas de subsuelos destruidos para sacarles lo que queda entre sus tejidos más sensibles a efectos sistemáticos. Caminamos por campos minados. Vientos de fuego queman pulmones planetarios. Sobre el océano, otra vez amenazado, se están firmando tratados para succionar del fondo marino de nuestra costa atlántica el jugo oleoso que combustiona las sociedades más voraces

Mientras se organizan brigadas salvavidas, se consolidan tratos con productores y reproductores de megaempresas generadoras de más y más cepas infecciosas.

Qué balance del año puede ser este, si no digo que la belleza de la vida viva todavía existe y se presenta tods los días maravillosamente.  A veces asusta por ser tan diferente a esas lógicas deshilachadas pero poderosas, con las que sostenemos nuestros pensamientos más afines, más tribales. Mientras los clanes nos acostumbran, algo de nuestras percepciones vitales más dignas de confianza nos avisa, nos alerta, nos llama.  A veces podemos responder y la corajeamos hasta el límite, que vaya saber cómo se manifiesta, y podemos disfrutar sin artificios ni pastillas para no soñar, que son las mismas ofrecidas para hacerlo...

No pierdo de vista la vida viva, puedo hacer con otrs, y deshago cuando no puedo...