Es un momento especial, iba a escribir ideal y me dio un poco de risa; no puede ser pensado ni proyectado más que a partir de necesidades tan presentes como variables. Un tiempo impensado es un tiempo reconocido como tal en nuestra humana vida? Un tiempo bastardo...? En un mundo bastardeado? Bastardeado por una prepotencia que sólo reconoce formas ligadas a su descendencia, que crea hasta orígenes y dictamina desapariciones y muertes culturales?
Un cambio que está siendo es un tiempo, aunque sea desconocido no puede ser negado, o sí, según las tradiciones que sigamos...
Mientras, se mueven como coletazos las fieras resoluciones del imperio occidental, y las casi invisibles, para nuestra mirada conquistada por esta historia, estrategias orientales. Parece que estuviéramos ante otro mapamundi escolar, con siluetas de grandes imperios que se cortan y recortan un perfil oriental y otro occidental. No nos da para mucho más, así hemos estudiado casi todo lo que sabemos, o sobre todo, creemos saber. Saberes que son creencias, sobretodos.
Pero quería escribir sobre nosotros, los del orden diario, los ordenados, los ordinarios.
Vengo entendiendo y cada vez más, a medida que la cuarentena del corona virus se fue alargando, y el horizonte de los días va transformándose en meses, que esta prueba es sobre todo con uno mismo, que no se puede escapar a esta ... oportunidad. Parece o es, un alarde de optimismo, ingenuidad... Pero esto sucede a pesar de las valoraciones con que lo estemos amasando. Uno ha quedado, acompañado o no, con un uno mismo obligado, no elegido; y eso es lo más bravo, no haber elegido la circunstancia, no tener la llave de paso y ser llevado por una correntada.
Algunos más encerrados y otros menos, en algún momento se nos acaban los entretenimientos, no hay entre tiempo, no se sabe si la necesidad de encontrarse con otrs es nostálgica o verdadera. Si es una necesidad que fue o sigue siendo y a falta de otra cosa, es lo que hay. Hasta que se nos acaben las reservas, y nos demos cuenta qué es ese "puro presente", "aquí y ahora", con el que hemos estado coqueteando.
Lo extraordinario está adentro y sale desesperada o lánguidamente, buscando pista, está y se hace ver.
Sólo nos salva la creatividad, la invención, ya sea en situación de calle, habiendo perdido el sustento o en situación de tenerlo "todo" y encontrarse con la nada. Por existencial o por el brutal maltrato de concentración de la riqueza, hay algo que de muy diferentes formas, algunas tan crueles que prefiero no mentarlas, justas o injustas, es para tods.
Es nuestra condición humana de vulnerabilidad que no responde esta vez a lo programado por lo que conocemos, o podemos intentar leer entre líneas. Podría estar organizado por entidades que no pueden comprenderse, o ser el mensaje en la botella que nos llega del futuro...
Todo puede pensarse o imponerse... pero ya no nos entretiene.