jueves, 30 de junio de 2016


En las mañanas muy temprano, antes de salir al torbellino, circular por las rutinas o encontrarme con lo nuevo, quedo mirando, un rato y en silencio, por uno de los ojos que se asoman en lo alto de mi casa. Cielos nublados, hoscos o empañados, a veces claridades metálicas en los bordes de las hojas de palmera reflejando brillantes amaneceres. ...pero es invierno. 

Mientras miro la belleza sin palabras del mundo hecho para ser amado, veo tus ojos decidores.
Luego sigo, sigo andando entre la ceguera que me humaniza, ignora y destruye aire, agua... aquello que fue nombrado paraíso sólo para obtenerlo, como si la palabra pudiera mantener El susceptible encaje que nos contiene.
Entre todos los gestos y gesticulaciones, entre lo hermoso y lo terrible, a veces sólo veo tus ojos. Y si puedo, me detengo y acurruco abrazando, no avanzando, replegando todo plan, sin voluntad, fuera del tráfago... esencialmente
Creo que es eso lo que anduve buscando
Ese lugar de la enorme contradicción entre los decires mudos y los callares cantantes y sonantes.
La representación del paraíso...

A ese tiempo sin tiempo, de pura conciencia amorosa, le sigue siempre este levántate y anda




Quizás menos se pierde cuando poco se guarda, por esos agujeros circula una corriente más 
sentida como vida


martes, 14 de junio de 2016

Redes


En tiempos de desenredar, de ir reduciendo escritorios y pantallas a lo mínimo indispensable, para pisar la escarcha y encontrar la vida cara a cara.
En estos tiempos de cierre de procesos exigentes-astringentes y apertura de trabajos largamente buscados, deseados. Después de haber vivido décadas de táctica en táctica sin tomarme la perspectiva de una estrategia voy tomando conciencia de algo de lo que lleva este hermoso texto que encuentro hoy, como esperándome.

Simple y necesario para revivir

♣ Tómate tu tiempo… Para responder, en lugar de reaccionar.
Para conectar con lo que necesitas, en lugar de enjuiciar a quien te ofendió.
Para decidir, en lugar de moverte por inercia.
Para escuchar la voz interior que te cuida, en lugar de la que te critica.

Para sentir tu cuerpo y no solo el parloteo de tu mente.
Para saborear cada bocado de lo que te gusta.
Para hablar y escuchar a través de la piel en cada caricia.
Para besar despacio.
Para agradecer.

Para respirar tres veces cuando algo te satisface.
Para que la consciencia observe los pensamientos automáticos con distancia.
Para darle a tu niño interior lo que no le dieron.
Para soñar, desear, fantasear sin límite.

Para elegir las palabras que ayudan y descartar las que sobran.
Para escuchar sin prisas.
Para que el silencio hable.
[...]

Para no hacer nada y que todo se haga...

Tómate tiempo para descansar periódicamente en vez de esperar a desmoronarte y no tener más remedio que parar. Así que cuando estés muy agotado, busca un espacio natural para escuchar música, respirar aire libre y estar en un entorno saludable. Es más fácil hacer pausas frecuentes que verte obligado a detenerte por completo[...]

 Volviendo a mi esencia, esa que alguien pudo ver una vez, mientras estaba dibujando.
48
7
Foto del perfil de Sayda MazzaFoto del perfil de Sully Aranda
Añade un comentario...